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Miércoles 21 de febrero, 2007 San José, Costa Rica. |
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Futbol Cobros millonarios y fallos de tribunales no logran acabar con esta práctica Gustavo Jiménez M. gujimenez@nacion.com Pese a las reiteradas advertencias de la Caja del Seguro Social, los cierres de estadios y las derrotas judiciales, la gran mayoría de los equipos de futbol de Primera División insisten en evadir el pago de cargas sociales. Para hacerlo, dividen el sueldo de sus futbolistas en dos partes: un rubro llamado propiamente “salario”, que sí cotiza para la CCSS, y otro desglose conocido como “derechos de imagen”, que no se reporta a la Caja.
La proporción entre ambas partes varía en el caso de cada futbolista, pero en algunos casos los derechos de imagen pueden representar hasta 15 veces el salario reportado del jugador. El que un patrono cotice menos para la Caja produce dos efectos: primero, debilita la seguridad social, pues el sistema se financia a partir del aporte “forzoso del Estado, patronos y trabajadores”, según detalla el artículo 73 de la Constitución Política. Además, los futbolistas saldrían perjudicados en el cálculo de una eventual pensión por invalidez permanente o muerte, y cotizan menos para el régimen de pensión complementaria. De acuerdo con un sondeo hecho por La Nación entre la Caja y los propios clubes, la mayoría de los equipos todavía utilizan la figura de derechos de imagen para pagarle a sus futbolistas. Solo San Carlos y Carmelita dijeron que reportan sus salarios completos a la CCSS, aunque esta entidad informó de que los carmelos tienen un pendiente de ¢561.000 por concepto de cuotas obrero patronales. No fue posible obtener la versión de Santacruceña. En total, diez de los 12 clubes mantienen actualmente una deuda total de casi ¢2.000 millones con la seguridad social, según un corte a enero pasado. Esa suma aumenta cada mes pues la Caja envía periódicamente inspectores a revisar las planillas y a calcular cuánto se desvía como derechos de imagen. Tradición. Esta práctica se presenta en el futbol costarricense desde hace décadas, y varias generaciones de dirigentes se han resistido a cambiarla, pese a los numerosos cuestionamientos y advertencias y las derrotas en los tribunales. El sistema es tan común que hasta los nuevos equipos que aparecen en Primera deciden contratar a sus jugadores mediante el esquema de pagos separados. El último revés judicial ocurrió en la Sala II la semana pasada. Esa instancia declaró con lugar un cobro de la Caja a Liga Deportiva Alajuelense por ¢39 millones a finales de la década anterior. Aunque en Costa Rica no existe la jurisprudencia obligatoria (es decir, los jueces no están obligados a fallar tomando en cuenta anteriores resoluciones), en este caso se trató de un tribunal de última instancia, la máxima autoridad en el terreno laboral. Todos los juicios sobre derechos de imagen (Saprissa tiene uno por ¢600 millones) irán a parar a la Sala II en caso de que alguna de las partes decida apelar. Y ya quedó claro cuál es la posición de ese tribunal, que incluso calificó de “defraudatoria” la práctica de dividir el salario en dos partes. El “milagro” político. Los clubes de futbol admiten que siguen empleando el método de los derechos de imagen mientras llega una solución política a ese problema. Solo algunos, como el directivo Allan Benavides, de Herediano, o el gerente alajuelense Carlos Zúñiga, reconocieron que el fallo de la Sala II los obligará a cambiar el esquema de pago y ajustarse a los requerimientos de la Caja. No obstante, en el ambiente futbolero se sigue añorando un “milagro” político que los exima por ley del pago de cargas sociales en la parte que se reporta como derechos de imagen. Para justificar ese beneficio, los clubes alegan que el futbol presta un bienestar social. “Es uno de los pocos espectáculos accesibles al pueblo”, indicó el presidente brumoso Thelvin Cabezas. No obstante, la Caja se opone a cualquier esquema que pueda debilitar sus ingresos. Eduardo Doryan, presidente de la entidad, recordó que el financiamiento de la seguridad social tiene rango constitucional, lo cual dificultaría aún más una eventual reforma. De manera paralela, la Unafut estableció contactos con la CCSS para estudiar arreglos de pago que permitan cubrir deuda actual. Una de las propuestas es activar el sistema de pronósticos deportivos y destinar los ingresos a cubrir la suma pendiente. Mínor Vargas, presidente del Brujas, sugirió que el futbol pague su deuda mediante campañas de apoyo a la Caja en temas como la lucha contra el dengue. “Estamos negociando, pero a la vez hay que dar la pelea para que se salga de la mente de los jueces que el pago a través de los derechos de imagen es una práctica defraudatoria”, indicó Vargas.Participaron los corresponsales Fernando Gutiérrez y Carlos Hernández
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