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/LA NACIÓN

80 años

Memorias de don Beto, inolvidable lección de cívica, historia, arte y humanidad

Fernando Leal


Vividos con la intensidad y plenitud que se advierten en las memorias de don Alberto Cañas, los años de una vida pueden justamente autocalificarse como “nada”, en el sentido de que 80 no parecen suficientes para contener el torrente de energía que en ellos se ha desplegado desde la infancia.

Recogidas en una excelente edición, estas memorias complacen por la fluidez, claridad y consistencia de la expresión literaria, por la exuberancia de sus recuerdos, la objetividad de sus juicios y la importancia de los acontecimientos sociales, culturales y políticos que registra. Además, se hallan presentes en ella la franqueza, la espontaneidad, la firmeza, el respeto, la cordialidad y el humor característicos de don Beto, rasgos a los cuales se añaden un entrañable amor a su familia y las virtudes de la amistad, la rectitud, el ejercicio de la ciudadanía.

Nombres brillantes. Descrito cuidadosa y cálidamente, el recuerdo de sus familiares paternos y maternos, unido al de sus barrios, casas, vecinos y amigos, nos ofrece una imagen íntima del San José de los años de las décadas de 1920 y 1930, y de los pueblos en que transcurrieron la infancia y adolescencia del autor. La escuela, los amigos de infancia, el colegio y las “huelgas” de adolescentes reunidas de acuerdo a cada generación, en un época en que las oportunidades comenzaban a abrirse para todos por medio de la educación, de modo que entre aquellos jóvenes escolares, colegiales y primeros universitarios, junto a notables preceptores, reconocemos muchos nombres que brillan en las páginas de la historia patria.

Las contiendas políticas de la década de 1940 y el papel de sus protagonistas se comprenden mejor mediante la guía de la observación comprometida, pero a la vez crítica y objetiva, afirmada por la madurez de quien mira desde tal distancia histórica. El juicio del autor, que envuelve a copartidarios y adversarios, muestra las diferencias de las distintas etapas gubernamentales de los partidos y distingue las variaciones de carácter y actitud de algunos de los personajes principales a través de los años.

Ya que la diversidad de realizaciones e intereses de don Alberto cubre una gama amplia: política, jurisprudencia, diplomacia, periodismo, enseñanza, literatura (teatro, cuento y novela), el lector se asoma a los ámbitos y avatares propios de cada uno de ellos: la calle, la plaza pública, las instituciones gubernamentales, las embajadas, los organismos internaciones, las salas de redacción y dirección periodísticas, las aulas universitarias, los escenarios, el estudio.

De ahí también la diversidad de personas, profesiones y ocupaciones que recuerda: figuras políticas nacionales y extranjeras, periodistas, autores, actores y actrices costarricenses y extranjeros, todos ampliamente conocidos, algunos de fama mundial.

Admiración y malestar. Esta obra logra aprehender el alma de nuestra nación de un modo que no deja de conmovernos, mientras que nos ayuda a comprender el salto cualitativo que, durante tres décadas, situó a nuestro país en camino de un alto grado de desarrollo humano. Sin embargo, junto a la admiración por el genio político, el valor y la energía de aquellos estadistas y sus copartidarios, también nos invade el malestar por la corrupción y mediocridad de muchos de sus sucesores, la decadencia moral de los partidos, la consunción de instituciones nacionales de primer orden, la apatía ciudadana, el deterioro social y cultural evidentes.

El escritor cuenta con la experiencia y la vastedad de criterio para indicar las causas principales de la elevación y el hundimiento de nuestro país. Pero el recuerdo de aquellos hombres y sus hechos también nos muestra el paso a lo deseable, lo posible y lo correcto, de modo que podemos suscribir enteramente la confianza en la acción política y cultural que aún sustenta el indomable espíritu de don Alberto.80 años no es nada : un libro cuya lectura es altamente recomendable para todos, especialmente para los jóvenes, una inolvidable lección de cívica, historia, arte y humanidad.

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