 Jamal Zougam acusado de los atentados del 11-M
(AFP)
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MADRID (AFP) -
Tres de los presuntos autores de los atentados islamistas de Madrid, el marroquí Jamal Zougam, el sirio Basel Ghalyoun y el marroquí Abdelmajid Bouchar, negaron este lunes su participación en la tragedia del 11 de marzo de 2004 y denunciaron irregularidades policiales.
"Quiero expresar mi más enérgica condena a estos atentados", dijo Ghalyoun el lunes al igual que después hicieron Zougam y Bouchar, los dos primeros hablando en castellano y el último en árabe.
"No estoy de acuerdo con este atentado ni con ningún atentado que acabe con la vida de personas inocentes por motivos religiosos o políticos", insistió Zougam durante el tercer día del juicio por los ataques islamistas de Madrid, en los que murieron 191 personas y 1.824 resultaron heridas.
Tanto Zougam, de 34 años, como Ghalyoun, de 27, y Bouchar de 24, para los que la fiscalía pide 38.654 años de cárcel, negaron, a preguntas de sus abogados, su pertenencia a ningún grupo terrorista.
La policía encontró ADN de Ghalyoun y Bouchar en algunos de los más importantes escenarios de los atentados. Del último, hallaron además huellas digitales, mientras que de Zougam, no hallaron ninguno de los dos elementos probatorios.
"No", contestó Ghalyoun interrogado sobre su pertenencia a Al Qaida, a ETA o al Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), movimiento salafista que la justicia española vincula con el 11-M, al igual que hizo Zougam, quien achacó su detención a una "venganza" de la policía española por negarse a ser un confidente de las fuerzas de seguridad.
Zougam fue supuestamente reconocido en los trenes atacados por cuatro testigos, igual que Ghalyoun.
"Este testigo sólo señaló a mi foto, del año 2000 cuando tenía 20 años, y es muy antigua y diferente en el momento de mi detención", afirmó el sirio, antes de afirmar que esa foto "está manipulada".
El procesado sirio admitió que conocía a Rabei Ousmane Sayed Ahmed, alias "Mohamed el Egipcio" y a Serhane Ben Abdelmajid Faked, alias "el Tunecino", dos supuestos inductores de los atentados de Madrid.
"El Tunecino" murió el 3 de abril de 2004 al inmolarse con explosivos junto a otros seis presuntos islamistas en un apartamento de Leganés, periferia sur de Madrid, cuando estaban cercanos por la policía, y donde los investigadores hallaron un gorro con con rastros de ADN del sirio.
"Soy totalmente inocente de todo esto. Los medios de comunicación me culparon de cosas que yo no hice", afirmó poco después el marroquí Abdelmajid Bouchar, el último procesado que compareció el lunes, en el tercer día del macrojuicio a 29 personas, en su mayoría árabes.
"No tengo ninguna relación con los acontecimientos del 11 de marzo. No conozco nada", sostuvo en la misma línea que los precedentes Abdelmajid Bouchar, cuyas huellas dactilares y perfil genético fueron hallados en la casucha de Morata de Tajuña, afueras de Madrid, donde se fabricaron las bombas del 11-M y en el apartamento de Leganés, sur de la capital, donde siete de los presuntos autores de los ataques se inmolaron el 3 de abril de 2004.
Bouchar, que admitió ser atleta y corredor experto en 3.000 y 5.000 metros, detenido el 23 de junio de 2005 en Serbia y Montenegro y extraditado a España, es apodado "el gamo". Según la justicia española, el 3 de abril de 2004 logró escapar del cerco policial.
"Veía cómo la policía detenía a muchos árabes y escuchaba cómo esos detenidos eran objeto de malos tratos", dijo Bouchar para justificar su huida de España el 4 de abril de 2004.
En la apertura del juicio, el jueves y el viernes, "Mohamed el Egipcio" y los marroquíes Yussef Belhadj y Hassan El Haski -considerados tres de los presuntos "autores intelectuales" de la peor tragedia terrorista ocurrida en España, negaron su participación en los atentados.
La audiencia se reanudará el martes a las 10H00 locales (09H00 GMT).
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