 El ballenero 'Nisshin Maru' (d)
(AFP/SeaShepherd/Archivo)
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WELLINGTON (AFP) -
Nueva Zelanda pidió este viernes a Japón que proceda a remolcar uno de sus balleneros que se incendió el jueves en la Antártida, porque teme una marea negra.
Un tripulante del "Nisshin Maru" seguía desaparecido al día siguiente del incendio que se declaró en el puente inferior del barco, integrante de una flota japonesa que debe pescar unas 850 ballenas de aquí a marzo.
El incendio fue sofocado, pero las autoridades neozelandesas temen que los 1,3 millones de litros de carburante contenidos en el ballenero acaben en las aguas australes.
"Resulta imperativo que el 'Nisshin Maru' sea remolcado lejos de las costas protegidas de la Antártida, de las colonias de pingüinos y de la banquisa", declaró el ministro neozelandés del Medio Ambiente, Chris Carter.
Según Carter, la solución más raápida sería recurrir al barco de la organización ecologista Greenpeace, el "Esperanza", que se encuentra en la zona para protestar contra la caza de ballenas. También podría estar disponible un rompehielos norteamericano.
El "Nisshin Maru" no parece que pueda ser reparado. Es un "barco muerto", indicó Chris Carter, y precisó que su país se puso en contacto con el Gobierno japonés.
Las causas del incendio aún no han sido determinadas pero las organizaciones ecologistas que llevan a cabo una campaña de hostigamiento contra los buques japoneses en las aguas australes no han tenido nada que ver con el suceso.
Paul Watson, responsable de la organización ecologista Sea Shepherd, indicó que los balleneros se encontraban "a unas mil millas náuticas" de las embarcaciones anticaza.
La flota japonesa debe matar 850 ballenas de Mink y diez rorcuales comunes de aquí a marzo. Una moratoria sobre la caza comercial de ballenas rige desde 1986, pero Japón no la aplica e invoca una cláusula que autoriza la caza con fines científicos.
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