 'Mohamed el egipcio'
(AFP)
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MADRID (AFP) -
Negar cualquier relación con los atentados islamistas de 2004 en Madrid o su pertenencia a cualquier organización terrorista fue la estrategia de tres supuestos "cerebros" del 11-M (191 muertos y 1.824 heridos) interrogados el viernes en el macrojuicio que se celebra en esta capital.
También negar su vinculación con los hechos --aunque dispuesto a responder a las preguntas de su defensor, de la fiscal y de la acusación-- fue la estrategia de uno de los supuestos "autores materiales" de la peor tragedia terrorista de España.
Por esta última están acusados 15 marroquíes, nueve españoles, dos sirios, un egipcio, un argelino y un libanés.
"No", respondió en árabe pasadas las 10H00 locales (09H00 GMT) el marroquí Youssef Belhadj, alias "Abou Doujanah el afgano", considerado como uno de los cuatro "ideólogos" de los ataques contra cuatro trenes suburbanos madrileños, cuando su defensor le preguntó si tenía relación con los mismos.
"Condeno estos atentados y todos los que ha habido en el mundo. Estoy en contra de cualquier forma de violencia", sostuvo Belhadj quien según un sobrino habría dicho que "los atentados de Madrid le parecían poco".
"El afgano" negó ser portavoz de Al Qaida y pertenecer a su "filial", el Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), movimiento salafista que la justicia española vincula con el 11-M. También rechazó considerarse un "integrista radical".
"Soy un musulmán normal", sostuvo el procesado, de 31 años, ante el tribunal de la Audiencia Nacional, principal instancia penal española, presidido por el juez Javier Gómez Bermúdez.
Según la fiscalía, Belhadj, extraditado desde Bélgica en febrero de 2005, aparece en un vídeo que reivindicó los ataques de Madrid, hallado dos días después de los atentados cerca de la Gran Mezquita de Madrid.
"No", respondió Belhadj cuando le preguntaron si conoce a Rabei Ousmane Sayed Ahmed, alias "Mohamed el egipcio", sobre quien pesan grabaciones comprometedoras como organizador del 11-M.
También contestó "no" a preguntas sobre si asimismo conocía al marroquí Hassan el Haski, alias "Abou Hamza", considerado ex jefe del GICM en Europa.
Ousmane y El Haki son otros dos supuestos "cerebros" de los atentados para quienes la fiscalía reclama en total casi 120.000 años de cárcel.
Belhadj siguió la misma estrategia que el jueves, en la apertura del juicio, empleó "Mohamed el egipcio", al indicar que sólo respondería a su defensor.
En la misma línea, El Haski, diplomado en estudios islámicos, negó cualquier vínculo con los ataques o con personas implicadas en los mismos.
"No tengo ninguna relación. No conozco a nadie en Madrid", respondió en árabe este marroquí, nacido el 5 de agosto de 1963 y residente en Siria y en las Islas Canarias.
"¿Condena usted los atentados de Madrid?, le preguntó su abogado.
"Sí. Cualquier musulmán condena estas cosas. Esto no forma parte de la conducta y la tradición de los musulmanes. Esto es un crimen. ¿Quién va a aceptar un ataque contra inocentes?", respondió.
Sostuvo que no tiene "ninguna relación" con el GICM e insistió en que "es un grupo que no existe. Es ficticio".
Su compatriota Jamal Zougam, de 34 años, uno de los supuestos "autores materiales" de los ataques, negó haber colocado una de las bombas en el tren que estalló en la estación de Santa Eugenia.
"Es imposible que yo haya estado ahí. Yo estaba durmiendo en mi casa", afirmó en castellano Zougam, identificado por testigos oculares y contra quien la fiscalía reclama 38.654 años de cárcel, pero cuyo ADN no fue hallado ni en los trenes ni en otros escenarios de los ataques.
Durante más de una hora, Zougam, cuyo interrogatorio estaba previsto para la semana próxima, fue preguntado insistentemente sobre sus conocimientos en materia de telefonía pues era uno de los dueños de una tienda de donde salieron las tarjetas de los celulares que activaron las bombas en los cuatro trenes.
"No sé sincronizar teléfonos", respondió. "Yo no tenía mucha experiencia" en telefonía, agregó antes de que el presidente del tribunal suspendiera la audiencia hasta el lunes próximo a las 10H00 locales (09H00 GMT).
El macrojuicio, que durará hasta julio y cuya sentencia se conocerá en octubre, se inició casi tres años después del 11-M, atribuido por la fiscalía española a una célula islamista inspirada en Al Qaida y vinculada al GCIM a raíz de la intervención española en la guerra de Irak.
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