Búsqueda
Avanzada
Jueves 15 de febrero, 2007
San José, Costa Rica.

Publicidad
  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Copa Nacional Ciclismo Montaña AM-PM
Campeonato 2006-2007

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Xpresiones
Chats
Foros
Obituario

Ocio y Cultura
En detalle
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Calendario 2007

Especiales Noticiosos
Nueva ley de Migración
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Conferencia mundial sobre sida 2006
Mundial 2006
Elecciones 2006
Especial Escogiendo Escuela
Listado Completo

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna del Idioma

  Otros formatos
nacion.com en su PDA
nacion.com en el celular
nacion.com en formato
Noticias por e-mail

Quiénes somos
Teléfonos, fax y direcciones de La Nación
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Sucesos:

Foto Principal: 1505999
Luis Mario Torres confesó ayer que perteneció a la mara Salvatrucha, pero negó haber participado en homicidios.
Eddy Rojas
Integró mara Salvatrucha

Salvadoreño dice que huyó por temor a su pandilla

Negó intentar la formación de grupo de delincuencia organizada aquí
Autoridades de El Salvador lo requieren por homicidio y asociación ilícita

Otto Vargas M.
ovargas@nacion.com

El pandillero Luis Mario Torres Castro aseguró que su fuga de El Salvador obedeció al temor de una venganza por parte de la mara Salvatrucha –a la que pertenecía– y no por tener deudas pendientes con la justicia de ese país.

“A las maras se puede ingresar, nunca salir. Ellos no amenazan... matan. Si me quedaba, sería pandillero el resto de mi vida... o un finado”, expresó ayer.

Desde el 22 de agosto del 2005 el el juez salvadoreño Mario Ramírez ordenó el arresto de Torres –de 21 años y conocido como Pimar– por homicidio calificado.

El expediente de la Policía Internacional dice: “Torres, junto a otras 34 personas más, se dedica de lleno a asociarse y planificar procedimientos y tácticas comunes del crimen organizado como robos, secuestros y homicidios”. Aunque admite haber formado parte de la mara Salvatrucha (M-13), el extranjero rechazó ser uno de sus líderes.

Vida en riesgo. “Nunca fui pandillero a tiempo completo. Trabajaba en una zapatería –en Santa Leonor, departamento de Santa Ana– y de ahí me iba a la escuela nocturna.

“Entré a la pandilla en el 2002. Nunca participé en homicidios o cosas así”, relató durante una entrevista concedida en el Centro para el Aseguramiento de Extranjeros, en Hatillo, San José.

A Costa Rica ingresó el 30 de octubre del 2004. Aquí vive con su madre, su esposa y cuatro hijos (el mayor tiene cuatro años y el menor siete meses).

Tras su figura menuda –de 1,60 metros– es difícil advertir a un pandillero de esa peligrosa mara. Su expediente dice que es un hombre armado, peligroso y violento. Las autoridades lo capturaron en un lavacar del barrio Don Bosco, en San José.

Pandilla. Torres asegura que nunca pretendió crear aquí una mara, como dijeron las autoridades.

“¿Cómo iba a pensar en eso si más bien lo que buscaba era cómo salirme? Allá (en El Salvador) me metí en una iglesia.

“Dios me tocó el corazón. Dejé de reunirme con ellos (con los pandilleros) y les pedí que no me buscaran más. La gente comenzó a advertirme que andaban detrás mío. Yo no era dueño de decidir que ya no pertenecería a ellos”.

Proceso legal

Pandillero aceptó su extradición a El Salvador pues dice ser inocente de todos los cargos

Pimar reconoce que en al menos tres ocasiones la Policía salvadoreña lo detuvo como sospechoso del delito de asociaciones ilícitas (reunirse para delinquir); pero nunca por homicidio.

La solicitud internacional de aprehensión sostiene que Torres y otros 12 mareros asesinaron a dos personas de apellido Granados y Argueta en la comunidad salvadoreña de Altos del Palmar.

“Me sorprende que me involucren en algo así. ¿De dónde van a sacar testigos. No tengo miedo porque soy inocente. Sé que a muchos pandilleros los mataron. Estoy tranquilo”, concluyó.

Torres aceptó su extradición a El Salvador donde, dijo, espera limpiar su nombre.

Sala de Redacción
Latinoamérica Ya
Mundo Ya
Deportes Ya
Gente Ya
Nuevas Tecnologías


Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo


Suplemento inmobiliario M
Suplemento Autos 2007
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Obituario
Diario Oficial La Gaceta