 Cascos Azules de la ONU en acción en Haití
(AFP)
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NUEVA YORK (AFP) -
El Consejo de Seguridad de la ONU renovó este jueves por ocho meses el mandato de la fuerza de paz internacional en Haití, integrada en su mayoría por latinoamericanos, con la misión de intensificar su lucha contra las bandas armadas y restablecer la seguridad.
En la resolución 1743, aprobada por unanimidad de sus 15 miembros, el Consejo de Seguridad prorrogó hasta el 15 de octubre el mandato de la Misión de la ONU para la estabilización en Haití (Minustah) que expiraba el jueves.
Bajo mando de un general brasileño, la Minustah, que cuenta con 7.200 militares y unos 2.000 policías, está desplegada desde mediados de 2004 en Haití, que no logra salir a flote tras dos décadas de crisis.
Entre los países integrantes de la Minustah destacan Brasil, Argentina, Uruguay, Chile, Perú, El Salvador, Ecuador, Paraguay, Bolivia y Guatemala.
Desde hace tres meses esta fuerza internacional, con el apoyo del gobierno haitiano, multiplica sus ofensivas contra los grupos armados para restablecer el orden y ganarse la confianza de una población que venía denunciando lo que considera una actitud pasiva.
La resolución, redactada por Perú, toma en consideración la nueva situación de Haití, sobre todo el hecho de que la transición política, tras el derrocamiento del presidente Jean-Bertrand Aristide en 2004, ha concluido.
El texto elogia los progresos realizados en el proceso político, con la celebración de elecciones en 2006, y recomienda proseguir por la vía de la reconciliación nacional.
Al mismo tiempo encarga a la Minustah "continuar aumentando el ritmo de sus intervenciones en apoyo a la Policía haitiana contra las bandas armadas (...) para restaurar la seguridad, sobre todo en Puerto Príncipe".
La Minustah llevó a cabo numerosas operaciones en Cité Soleil durante las últimas semanas para tratar de retomar el control de esta barriada de 300.000 habitantes, la mayor de Puerto Príncipe, que fue escenario de actos violentos.
En 2004 la Policía había sido expulsada de este barrio marginal por milicianos armados del ex presidente Aristide.
La prorroga de ocho meses, en vez de seis o doce meses como suele ser el caso en las misiones de la ONU, es el resultado de un acuerdo de consenso entre China, partidaria de un mandato corto, y los miembros del grupo de contacto sobre Haití, el país más pobre del continente americano.
Este grupo, integrado por 15 países donantes o contribuidores a la Minustah y siete organizaciones internacionales, había pedido el 1 de febrero en Washington una prolongación de un año, alegando su papel clave para la estabilidad, la paz y la lucha contra el crimen en este país de 8 millones de habitantes.
El embajador de China en Naciones Unidas, Wang Guangya, dijo haber votado por el consenso porque estima necesario un reajuste de prioridades para "satisfacer mejor las verdaderas necesidades del pueblo haitiano".
La resolución insiste en que "todos los aspectos de la estabilización del país y del buen gobierno son ante todo responsabilidad del gobierno de Haití".
Los diplomáticos chinos han desligado su posición sobre la Minustah de su contencioso con Haití por ser uno de los países que todavía mantiene relaciones diplomáticas con Taiwán, a la que Pekín considera una provincia renegada.
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