 Un visitante del Congreso 3GSM habla por el móvil.
(AFP)
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BARCELONA (AFP) -
Hacer teléfonos menos caros y acumular menos beneficios de lo normal: los operadores y fabricantes de teléfonos móviles están dispuestos a hacer sacrificios para seducir a los nuevos clientes en los mercados emergentes, los últimos que les quedan por conquistar.
"Hay entre 2.500 y 2.800 millones de personas que tienen un móvil en todo el mundo: los próximos mil millones vendrán de mercados en fuerte crecimiento", el nuevo nombre dado por la industria a los mercados emergentes, explica David Taylor, director de la estrategia de Motorola en estos mercados, presente en el Congreso Mundial 3GSM de la Telefonía Móvil de Barcelona.
Entre las regiones más prometedoras están: Asia (China, India, sudeste asiático), África y Oriente Medio.
Según el Idate (Instituto de Telecomunicaciones en Europa), el beneficio mensual medio por usuario varía entre 26,50 y 37,50 euros en los países industrializados, pero cae a 8,20 euros en los que están en desarrollo: los clientes utilizan sobre todo cartas de prepago y llaman muy poco para controlar su presupuesto.
Normalmente muy puntillosos con las tarifas cuando los reguladores europeos les fuerzan a bajarlas, en este caso los operadores no parecen molestos por los bajos beneficios: "India representa una fabulosa oportunidad para nosotros", afirma Arun Sarin, presidente de Vodafone, comentando su compra del operador indio Hutchinson Essar.
Si China era la estrella del congreso en 2006, este año todos los ojos están puestos sobre India, que registra el mayor crecimiento de clientela en el mundo.
Sarin insistió en la débil tasa de penetración del móvil en India (13%), considerando que subirá al 40% en 2010: una ganga teniendo en cuenta que los países industrializados están casi saturados.
En estos mercados lo que más importa no son los dólares sino los clientes: el mercado indio cuenta con 150 millones de abonados y gana de 6,5 a 7 millones por mes.
China, por su parte, se posiciona sobre estos mercados: según un acuerdo desvelado en el congreso, el fabricante chino ZTE producirá para Vodafone una gama de teléfonos a precios bajos para los mercados emergentes. Su homólogo Huawei ya está presente en el sector.
Motorla fabrica un teléfono de este tipo, vendido por 30 dólares, el Motofone. Resistente, reducido a las funciones básicas (llamdas y mensajes) y con poco gasto de energía, lleva una pantalla especial que sigue siendo legible aún a plena luz del sol.
Para el fabricante, es "una inversión para el futuro", explica Taylor: "a medida que estos mercados van a crecer (económicamente), los usuarios van a comprar teléfonos más caros".
En Sudáfrica, cuando hace cuatro años solamente se vendían teléfonos a bajo precio, Motorola vende hoy día tantos modelos básicos como otros más sofisticados.
El operador noruego Telenor acaba, además, de lanzar en Bangladesh y Pakistán dos servicios, de asistencia médica por teléfono y de pago por móvil.
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