Podrían seguir por años en Iraq
Washington. AP. Una lección de historia se cierne sobre el debate en torno al incremento de soldados ordenado por el presidente George W. Bush en Iraq: tan pronto como la presencia de Estados Unidos se establece en el extranjero, a menudo permanece por mucho tiempo.
Basta con observar a Corea del Sur, Alemania y Japón, donde todavía hay soldados estadounidenses apostados medio siglo después.
Si no los expulsa el gobierno iraquí o el Congreso estadounidense les quita los fondos, los soldados norteamericanos parecen encaminados a permanecer en el país un largo período.
El presidente Bush ha dicho llanamente que los soldados estadounidenses seguirán en Iraq cuando termine su mandato en enero del 2009 y que su sucesor heredará el conflicto.
Pocos están en desacuerdo, a pesar de declaraciones de algunos demócratas en el Congreso y en la campaña presidencial que hablan sobre el retiro de tropas y fechas para concretarlo.
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