 Fumigaciones aéreas en el sur colombiano
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QUITO (AFP) -
El gobierno socialista de Ecuador arremetió contra Colombia acusándolo de estar sometido a las órdenes de Estados Unidos y de no ser un buen vecino, al tiempo que ordenó interceptar las naves de Bogotá y Washington que violen el espacio aéreo ecuatoriano.
"El presidente Alvaro Uribe es el mandatario de un país hermano y debería comportarse como tal y no atenerse únicamente a las órdenes que mandan del imperio", expresó el vicepresidente, Lenin Moreno, el martes durante una visita a Caracas.
El funcionario cuestionó la alianza entre el presidente George W. Bush y Uribe para luchar contra el narcotráfico y las guerrillas izquierdistas.
Mientras, en Quito el gobernante Rafael Correa afirmó que no permitirá "que se siga mancillando el espacio aéreo ecuatoriano por parte de aviones que ni siquiera son colombianos, sino estadounidenses, que ingresan para dar la vuelta y volver a Colombia" durante las fumigaciones antidrogas en la frontera.
A pesar de que la administración de Uribe anunció el viernes último que emprenderá la erradicación manual de cultivos ilícitos en la zona limítrofe con Ecuador, Correa ordenó que se intercepte cualquier aeronave que viole el espacio aéreo ecuatoriano.
Por su parte, la canciller María Fernanda Espinosa sostuvo que Ecuador legalizará la residencia de unos 500.000 colombianos y agilizará los pedidos de refugio de 25.000 más, pese a que Colombia "no siempre ha tenido una actitud amistosa y de buen hermano".
Previamente, el jefe de Estado anunció que lanzará el denominado "Plan Ecuador" para enfrentar el "Plan Colombia antidrogas" financiado por Washington, al que identificó como un programa "de violencia, muerte y militarismo".
"El Plan Ecuador será de paz, justicia y desarrollo", afirmó durante su visita el martes a la frontera.
Frente al reinicio de las fumigaciones en diciembre, que derivó en una crisis diplomática en la que Ecuador mantiene en consultas a su embajador, la canciller dijo que su país está "empeñado" en suscribir un acuerdo para la suspensión definitiva de las aspersiones.
La semana pasada Espinosa reconoció haber perdido la confianza en Colombia.
El vicepresidente Moreno también se sumó a la protesta nacional por las fumigaciones con el herbicida glifosato y sostuvo que no son inocuas como sustenta Colombia sobre la base de un informe de la OEA.
"No quiero ser grosero, pero si es inocuo que rieguen con glifosato el Palacio de Nariño (sede la presidencia colombiana) y van a ver las consecuencias que tiene, pues no solamente se mueren las plantas y los animales, sino la gente", aseveró.
Las afirmaciones de Moreno, quien igualmente criticó la gira que realizará Bush por Latinoamérica en marzo, y que no incluye a Ecuador, fueron rechazadas por la oposición legislativa señalando que deterioran las relaciones de Quito con sus principales socios.
Correa, quien este jueves cumple un mes en el poder, ha sido enfático en que presentará demandas contra Bogotá ante la Corte de La Haya y otros organismos internacionales para reclamar indemnizaciones por los daños causados por el glifosato.
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