 Presidente de Bolivia Evo Morales y su colega de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva
(AFP)
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BRASILIA (AFP) -
El presidente boliviano, Evo Morales, y su homólogo de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, lograron el miércoles en Brasilia un acuerdo general sobre el gas que Bolivia le exporta a su vecino, del que La Paz buscaba aumentar el precio, calificado de satisfactorio por ambos países.
El contenido del pacto será divulgado el jueves en la mañana, informó Marco Aurelio Garcia, asesor de política exterior de Lula.
El acuerdo alcanzado es "muy satisfactorio" para las dos partes "y sobre todo acerca de esa cuestión central del gas", precisó Garcia a la prensa, al destacar que se logró "mediante una negociación compleja, menos por los aspectos políticos que por la necesidad de encontrar una fórmula jurídica que respete los contratos".
Por su parte, una fuente diplomática boliviana confirmó la existencia del acuerdo, y aseguró que incluía ajuste de precios, aunque fuentes brasileñas no confirmaron este detalle.
La fuente boliviana también calificó el acuerdo como satisfactorio, al señalar que no fue divulgado este miércoles tras las agotadoras reuniones entre Lula y Morales, porque todavía los equipos técnicos afinan los últimos detalles de los documentos que los mandatarios firmarán el jueves en la mañana.
Bolivia reclamaba el aumento del precio de los 26 millones de metros cúbicos diarios que la estatal brasileña Petrobras importa a 4,30 dólares a 5 dólares por millón de BTU.
De la discusión también se desprendió la aceptación por parte de la compañía privada Termo Cuiabá que importa 1,2 millones de metros cúbicos de gas boliviano al estado de Mato Grosso, de un aumento de precio de 285%, de 1,09 dólares a 4,20 dólares por millón de BTU (unidad térmica británica), informaron fuentes oficiales de ambos países.
La visita de Morales estuvo precedida por los reclamos públicos del gobierno boliviano para más dinero por su gas, que irritaron a Brasilia y demoraron hasta última hora del martes la confirmación del viaje.
El presidente boliviano fue recibido por la mañana por Lula en el Palacio de Planalto, sede del gobierno, donde ambos mantuvieron una extensa entrevista. Tras el almuerzo en el Palacio Itamaraty, sede de la Cancillería, celebraron un nuevo encuentro que no estaba inicialmente previsto.
Morales llegó con su canciller, David Choquehuanca, y su ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, y más tarde arribaron otros ministros, todos los cuales se enfrascaron en reuniones con sus pares brasileños.
También el jueves en la mañana se firmará una docena de acuerdos en materia de inversiones y cooperación en varios campos, según las autoridades brasileñas.
Brasil planea ofrecerle a Bolivia financiar obras de infraestructura, según declaró Garcia al diario Folha de Sao Paulo de este miércoles.
El canciller brasileño, Celso Amorim, había señalado que las relaciones entre los dos países no se limitan a la cuestión del gas, y que a Brasil le interesa "ayudar a Bolivia en lo que sea posible".
"Las discusiones sobre el gas envuelven muchos aspectos, como inversiones, precios de nuevos proyectos de gas (...), condiciones de pago", destacó Amorim.
En otros asuntos, el canciller reconoció que Brasil está preocupado por la gran cantidad de cocaína introducida por la frontera boliviana, y pidió una reunión de una comisión conjunta sobre estupefacientes "a la mayor brevedad posible".
Según datos estadounidenses y bolivianos, publicados el mes pasado por el diario Folha de Sao Paulo, Brasil es actualmente el destino final del 85% al 90% de la cocaína producida en Bolivia.
Brasil y Bolivia comparten una frontera de 3.400 kilómetros.
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