 Morales tras la nacionalización de una fundidora de minerales
(AFP)
|
LA PAZ (AFP) -
El presidente boliviano, Evo Morales, intentaba apaciguar el lunes las discrepancias entre los encargados del proceso de nacionalización del gas y el petróleo que causaron la renuncia del ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, hombre clave del gobierno, y paralizaron la homologación de 44 contratos con empresas extranjeras.
Villegas -cuya renuncia no fue aceptada- ha expresado públicamente su "profunda molestia" por el retraso de la estatal petrolera YPFB en el proceso de homologación de 15 contratos que han paralizado todos los acuerdos suscritos con 10 empresas petroleras extranjeras, entre las que figuran la brasileña Petrobras, la española Repsol, la inglesa British y la holandesa Shell.
A las trabas detectadas en la Notaría de Gobierno, la entidad pública encargada de darle reconocimiento legal desde el Estado boliviano, el ministro Villegas también estaría molesto por la designación del nuevo presidente de YPFB, Manuel Morales Olivera, hijo de un abogado del círculo íntimo del presidente boliviano, aunque no pariente, según la prensa local.
El ministro dimitió el jueves pasado al cargo y el presidente informó tres días después que la renuncia había sido rechazada y que la sorpresiva decisión habría tenido origen en las concesiones del poder Ejecutivo para solucionar la semana pasada un paro civil en la población gasífera de Camiri, en la rica provincia oriental de Santa Cruz.
El gobierno aceptó abrir una gerencia nacional de la estatal petrolera YPFB y la instalación de una planta industrializadora de gas en Camiri, lo que -según Villegas- afecta el proceso de fortalecimiento de la empresa estatal que, a partir de la nacionalización de los hidrocarburos, es la encargada de dirigir toda la cadena productiva del sector en Bolivia.
YPFB -según analistas petroleros- es una empresa descuartizada: tiene al director, su directorio y una gerencia en La Paz, dos vicepresidencias en la ciudad oriental de Santa Cruz y en Tarija (sur), dos gerencias en la población fronteriza de Yacuiba (extremo sudeste) y en Camiri (oriente).
Finalmente, otras dos gerencias están en la ciudad de Sucre (sudeste) y Cochabamba (centro).
El viceministro de Exploración Petrolera, Guillermo Aruquipa, afirmó que la desconcentración de YPFB "será un obstáculo" para los planes de fortalecimiento de la empresa que tiene el poder Ejecutivo.
El ministro Villegas se resistió a revelar los motivos de su frustrada renuncia aduciendo que "no hay necesidad (de referirse al tema)".
La autoridad dijo a medios locales que "me quedo y mi compromiso con el presidente es trabajar pensando en la concreción del proceso de capitalización (...) miremos hacia adelante".
El presidente Morales, además de rechazar la renuncia de Villegas al estratégico Minsterio de Hidrocarburos, también ratificó a Morales Olivera, como presidente de YPFB, pese a las ácidas críticas del partido opositor de derecha Podemos, que cuestionaron que la nueva autoridad no cumpla requisitos legales que se exigen para el cargo, como experiencia de 10 años en el campo petrolero y título profesional.
El presidente Morales señaló que "el compañero Manuel Morales Olivera (está) totalmente autorizado legal y constitucionalmente para firmar algunos acuerdos".
Incluso indicó, como señal de que no existirían discrepancias, Villegas y Morales le presentarán en los próximos días planes y programas para trabajar en el campo petrolero y gasífero.
Bolivia, a la fecha, cuenta con reservas probables y probadas 48,7 trillones de pies cúbicos, según datos oficiales (1,55 millones de millones de metros cúbicos), la segunda más importante de la región después de Venezuela.
|