 Exigen en Quito una Asamblea Constituyente
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QUITO (AFP) -
La suerte del plan de Constituyente en Ecuador empieza a definirse el lunes con la advertencia del gobierno socialista de que desconocerá al Congreso opositor si no aprueba su convocatoria, y el riesgo de nuevos hechos de violencia por las protestas del oficialismo.
Luego de tres semanas de dilaciones, el Legislativo se instala la tarde del lunes en sesión extraordinaria para analizar la consulta sobre la Asamblea Constituyente, mientras que en los alrededores del hemiciclo se reunían decenas de indígenas y seguidores del presidente Rafael Correa.
Una movilización similar se produjo el 30 de enero y derivó en disturbios que dejaron tres heridos y obligaron a desalojar la sede del Parlamento.
El debate legislativo se inicia luego de que el fin de semana Correa fijó el jueves como plazo para que el Congreso apruebe el plebiscito -convocado para el 18 de marzo-, so pena de conformar un tribunal electoral ad hoc (exclusivamente) para que lo organice.
Si bien una mayoría parlamentaria respaldaría la consulta, la pugna de poderes continuaría ante el rechazo del Congreso a que la Constituyente tenga plenos poderes, como quiere Correa, quien el jueves cumple un mes en el poder.
"No vamos a permitir que el Congreso, cuidando sus curules y puestitos-, apruebe una Asamblea sin plenos poderes que no ponga en peligro a la partidocracia", dijo el mandatario, quien promete no disolver el Legislativo.
Las advertencias de Correa fueron rechazadas este lunes por los presidentes del Congreso, Jorge Cevallos, y del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Jorge Acosta, quienes coincidieron en que una corte ad hoc sería ilegal.
"El Congreso tiene que hacer lo que la gran mayoría de los ecuatorianos quiere, pero dentro del marco constitucional, no bajo amenazas", señaló Cevallos.
Otros diputados aseguraron que Correa podría ser enjuiciado si ignora al Parlamento y al TSE, aunque Cevallos dijo que aún no se pronunciará al respecto. "Si se cometen acciones contrarias a lo que señala la Constitución, el Congreso se va a pronunciar", añadió.
"La única presión que aceptamos es la de la ley", afirmó el jefe del TSE, que dejó en manos del Legislativo la calificación de la consulta enviada por el gobierno.
Además de las advertencias de Correa, los diputados sesionarán en un clima de agitación por las manifestaciones del movimiento indígena y organizaciones sociales y políticas afines al gobierno, lo que obligó a desplegar unos 400 policías alrededor del hemiciclo.
"Le estamos diciendo al Congreso que debe acatar la ley y la Constitución, y que en caso de que no lo haga el pueblo hará cumplir su mandato", sostuvo Luis Macas, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (CONAIE).
Macas señaló que los indígenas han "demostrado su vocación por la protesta pacífica", pero subrayó que en el evento de que el Legislativo no dé paso al plebiscito, "el pueblo encontrará la vía desde las calles para llegar a la Constituyente y evitar una nueva frustración".
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