|
|
|||||
|
|
Enfoque Jorge Vargas Cullell jovargas@nacion.com ¡Qué pereza producir! ¿Que papá tenía fincas? Me siento a esperar que pase un gringo o un desarrollador especulativo y me pague un platal por ellas. ¿Que tengo plata y no tierras? Me compro un terreno para ver a cuánto se lo aturuzo al siguiente comprador ¿Tener vacas? ¿Joderse por una fábrica? ¿Angustiarse porque no llovió? No, no; eso era del siglo XX. Póngase al día, papá: en la Costa Rica del Far West inmobiliario, lo que cuenta es especular. ¿Lo mejor de todo? No pago casi nada de impuestos, como sí lo hacen los majes esos que trabajan o producen. Le doy un piquillo a la muni, que con eso queda como perrito de circo (pegando brincos de contenta), y me embolso, jamón jamón, unos milloncitos de dolaritos; y, como todo está a nombre de sociedades, que me lo encuentren. Claro que, si me consigo un capitalista que ponga el camay para construir una torre de condominios, la hago toda. Como el terreno está a la par del parque nacional ese, les vendo los apartamentos a europeos retirados que andan en busca de Shangri-La. ¡Eso, Shangri-La! ¡Qué buen nombre! Por cada mono que aparezca les enchufo cien mil dólares. Aquí, la cosa es así: la ecología es plata, y la carajada es construir la torre rápido. Por dicha, los permisillos los consigo por ahí (mejor ni pienso cómo), y el estudio de impacto ambiental... A ver: ¿cómo fue que hizo el hotel ese para que en una playa de bandera azul lo dejasen construir a la par del manglar –y, de paso, llevarse un pedacillo–? Eso sí, necesitaría vender la torre ya: que se coman el tanate del mantenimiento ellos, y no yo. Pero ¡que tirada! Me llegan muchos huevos duros a la playa de enfrente. Hay que fumigarlos porque esos gringos no entienden que, aquí, la cosa no es como allá, donde hay playas privadas. Mejor pongo una casetilla con un guarda y los correteo. Alguno pondrá la queja y me obligarán a abrirles el camino, pero al día siguiente se los vuelvo a cerrar, y así me la tiro hasta que se cansen. A ver quién gana. Sí, verdaderamente: ¡qué pereza producir! Aquí es vender y jalar forrado. Claro, es medio pelis eso de que desde Playa Zancudo, allá en el Sur, hasta Puerto Soley solo gringos haya, pero, bueno, yo no soy una institución de beneficencia. Que lo arregle el Gobierno. Por cierto, hablando de Gobierno, tengo que joderlos para que arreglen el camino: me está matando el negocio. Ni loco pongo la plata –aunque, con lo que me gano, la verdad es que manda güevo–; pero, si nadie pone la plata, ¿por qué tengo que ponerla yo? No es mi culpa que la vara esté tan buena ¿Quién sabe cuánto durará? ¡Qué bueno convertir a Costa Rica en un parque temático! Ya veo el rótulo: Welcome to Ticoland!
|
|
|||
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |