 Argentinos celebran el gol de la victoria
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PARIS (AFP) -
Las cosas no andaban bien para la selección argentina de Alfio Basile, tras perder los dos primeros partidos en el segundo ciclo del nuevo técnico, pero la victoria del miércoles ante Francia (1-0) en París ha devuelto el crédito al combinado albiceleste.
Argentina volvió simplemente a ser Argentina. Contra Brasil en septiembre (derrota por 3-0) y contra España en octubre (cayó por 2-1) no había mostrado para nada la imagen que siempre ha estado ligada al equipo rioplatense.
Contra Francia, en el Stade de France, mostró la garra y la técnica que siempre le han acompañado como un sello personal.
El gol de Javier Saviola en el minuto 15 fue sólo un ejemplo de ese "saber hacer" a nivel técnico, con el "taquito" del jugador del FC Barcelona a Javier Zanetti, que fue el inicio de la acción del tanto victorioso, en una jugada que terminó el propio azulgrana.
Pero hubo más. La retaguardia mostró la garra que siempre ha sido una de las virtudes del jugador argentino. Tanto Roberto 'Ratón' Ayala, que jugaba su partido 107 con la selección, como Gabriel Milito fueron infranqueables para la defensa francesa.
Su rigor defensivo, ese oficio que siempre ha sido una de las bazas del futbolista argentino, se unió a esa maestría técnica que siempre ha exhibido.
Hubo una jugada en el primer tiempo en la que Argentina tocó 26 veces el balón en más de un minuto sin que Francia lo pudiera hacer y que terminó cuando Gabriel Heinze no pudo controlar el último toque y el balón se marchó fuera.
"Jugamos contra un equipo de gran calidad técnica y defensiva. En el último pase nuestro en ataque, los argentinos siempre estaban presentes y no fue sencillo superarlos. Nos enfrentamos a un equipo de talento", resumió el técnico francés Raymond Domenech.
Basile, contra Francia, decidió apostar por la experiencia de Ayala y Zanetti. No le defraudaron. Como tampoco lo hizo Saviola, ese delantero que ya se ha acostumbrado a solucionar las cosas tanto en el FC Barcelona como en la selección argentina, cuando entra por lesiones o bajas de compañeros.
Pero además, el Stade de France vio nacer al joven centrocampista Fernando Gago en su periplo con la selección. El madridista dio 22 pases buenos de los 28 que hizo, con una gran segunda parte.
Basile ha necesitado tres partidos para empezar a poner en marcha una Argentina ganadora. Una nueva derrota habría encendido las luces de alarma. Pero los aficionados albicelestes pudieron respirar tras este triunfo de prestigio y las muchas cosas buenas que mostró el equipo.
Las derrotas contra España y contra Brasil, que curiosamente perdió contra Portugal el martes en Londres (2-0), parecen olvidadas con este prometedor triunfo que logró Argentina. Basile recuperó la sonrisa y la selección albiceleste resucitó y fue fiel a su historia, aunque tal vez nunca estuvo muerta.
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