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Costa Rica desaprovecha mercado mundial de carbono


Por Ana Fernández

San José (AFP). Cuando se cumplen diez años de la primera venta de certificados de reducción de gases de efecto invernadero, una idea que surgió en Costa Rica, el país centroamericano sólo cuenta con el 1% del mercado mundial de carbono regulado actualmente por el Protocolo de Kyoto.

"Los pioneros a veces tenemos sueños que no se cristalizan o que tardan más tiempo en realizarse", declara resignado René Castro Salazar, ex ministro de Medio Ambiente, quien fue el artífice hace diez años de la emisión del primer Certificado de Mitigación de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (CTO, por sus siglas en inglés) firmado con Noruega.

Estos certificados reportan actualmente a Costa Rica entre 15 y 30 millones de dólares anuales, pese a que en sus inicios se esperaba que los beneficios fueran "diez veces más".

Esto hace que el país centroamericano, cuyos bosques y playas son el atractivo de millones de turistas de todo el mundo, sólo represente el 1% de un mercado mundial de venta de certificados de carbono que ascendió el pasado año a 4.000 millones de dólares y se espera que en 2007 suba a los 6.000 millones.

Desde aquella primera experiencia firmada con Noruega el 6 de febrero de 1997 para reducir el equivalente a 200.000 toneladas de carbono, por un total de 2 millones de dólares, se benefician 6.000 familias que trabajan en zonas rurales en el país.

Desde entonces, el país ha logrado aumentar su superficie forestal en términos netos y el flujo adicional de dinero benefició al desarrollo de fuentes energéticas renovables, como la hidroeléctrica, el biogás, la eólica, o la geotérmica procedente de los volcanes, explicó Castro a la AFP.

Actualmente, el 80% de la energía que consume el país procede de plantas hidroeléctricas y otro 14% del vapor del volcán Miravalles en el norte de Costa Rica.

Desde que entró en vigor el Protocolo de Kyoto en 2005, los ahora conocidos como Certificados de Reducción de Emisiones -un instrumento de aquél- se compran y se venden en las principales bolsas del mundo, con China, India y Brasil como principales usuarios.

Las autoridades costarricenses quieren recuperar el terreno perdido en este sector del que fueron un día pioneros y han creado una Coalición de Países con Bosque Lluvioso, con Papúa-Nueva Guinea, a la que se han sumado todos los centroamericanos, así como Ecuador, Bolivia, Paraguay, Malasia y varios africanos, entre ellos, Kenia, Uganda, Gabón y Congo.

En la próxima reunión de la Convención de Cambio Climático que se realizará en la isla indonesia de Bali en diciembre de este año, esperan presentar nuevas propuestas que combinen el "medioambiente con lo social" a fin de que aumente el flujo de recursos al mundo rural de las zonas tropicales del mundo.

Para ello proponen aumentar las áreas preservadas de bosques privados y privado-comunales, la ampliación de los parques nacionales con recursos del comercio de carbono y proponer nuevas formas de financiación como que el pago de la deuda externa pueda hacerse con certificados de dióxido de carbono.

Los datos alarmantes sobre el calentamiento del planeta, dados a conocer la semana pasada en París, han puesto en evidencia que "necesitamos hacer mucho más y mucho más rápidamente", concluyó René Castro, actual profesor del INCAE (Instituto Centroamericano de Administración de Empresas).

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