 Un ex miembro de la Mara 18 muestra sus tatuajes.
(AFP)
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LOS ANGELES, Feb 7 (AFP) -
Las autoridades de Los Angeles iniciaron este miércoles una reunión de tres días con los directores de las policías de México, El Salvador, Guatemala y Honduras con el fin de aumentar la cooperación en la lucha contra las pandillas, consideradas como redes criminales a nivel internacional.
La reunión se desarrollará hasta el viernes y participan además de los jefes de policías de México, Honduras, Guatemala, El Salvador y Belice, autoridades del FBI, funcionarios de la secretaría de Justicia, de la Agencia anti Drogas y el Departamento de Control e Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos, entre otros.
"La violencia pandillera es una problema de alcance internacional, y debemos afrontarlo a escala internacional", dijo el miércoles en conferencia de prensa Antonio Villaraigosa, alcalde de Los Angeles, ciudad considerada la cuna de las pnadillas en Estados Unidos, donde cifra oficiales estiman en 40.000 los pandilleros.
Desde acciones bajo el lema "Tolerancia Cero" hasta enfatizar la importancia de programas de prevención en barrios pobres de Los Angeles (California, oeste) y Centroamérica, son los temas que analizarán los directores policiales.
"De 120 personas detenidas en una reciente operación contra las pandillas en El Salvador, 40 habían sido deportados de Estados Unidos al menos una vez", indicó a la AFP Rodrigo Avila, director general de la policía civil salvadoreña.
"Es por ello que tenemos que abordarlo como redes internacionales del crimen, intercambiando información y antecedentes en los procesos de deportación", aseveró Avila, apuntando que este es una de las principales trabas en la coordinación de la lucha contra las pandillas con Estados unidos y países de la región.
"Necesitamos más intercambio de antecedentes con nuestros colegas de Estados Unidos", coincidió el director general de la policía de Guatemala, Erwin Johann Sperisen.
Para Christy A. McCampbell, representante de la oficina de asuntos policiales y narcóticos del Departamento de Estado, "para que esa cooperación de información se haga realidad es necesario invertir más dinero para contar con procesos electrónicos de huellas digitales, por ejemplo, es ahí donde debemos enfocarnos".
El intercambio de información sobre los deportados o los detenidos en Estados Unidos y Centroamérica "ayudaría a saber quiénes son las personas que están volviendo a nuestros países", dijo el delegado de Guatemala.
Según cifras del FBI, cerca de un 30% de los pandilleros detenidos en Estados Unidos tiene antecedentes criminales, "pero al desconocer esto en Centroamérica, muchos de los deportados llegan a sus países para quedar libres y siguen organizándose y extendiendo sus redes, cada vez con mayores recursos tecnológicos", indicó Augusto del Pino, fiscal general adjunto de México.
Según estimaciones de los servicios policiales de centroamérica más de 200.000 jóvenes marginados, muchos de ellos deportados de ciudades estadounidenses, integran las pandillas, entre las que destacan las denominadas 'Mara Salvatrucha' y 'Mara 18'.
Aunque una de las mayores preocupaciones de Centroaméricanos son los métodos de deportación de Estados Unidos, "no podemos venir aquí a quejarnos de una medida que forma parte de las leyes de este país", aclaró Avila coincidiendo con su par de Guatemala.
De su lado, el alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa dijo a la AFP: "No me parece justo que se diga que Estados Unidos simplemente echa a la gente que no les sirve, cualquier país que tenga a una persona que comete un crimen o una violación a la ley, tiene el derecho de devolverlo".
"Pero es importante que en estos tres días se enfatice en la necesidad de crear programas de prevención, de educación en los barrios más pobres de Los Angeles, y los otros países", comentó el alcalde recordando que con ese fin la ciudad será una de las seis ciudades estadounidenses que recibirá un millón de dólares para estos programas.
En los países del denominado Triángulo Norte --Guatemala, Honduras y El Salvador-- las pandillas están vinculadas a la narcoactividad, crímenes violentos y extorsiones.
Las pandillas también conocidas como "maras" se han extendido a localidades de la frontera entre México y Guatemala, y a ciudades de Estados Unidos como Los Angeles, Nueva York y Washington.
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