 Un guardia apostado en el aeropuerto tras la explosión
(AFP)
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ISLAMABAD (AFP) -
Un 'kamikaze' abrió fuego el martes en el aeropuerto internacional de Islamabad antes de volar en pedazos por la explosión de una granada de mano, en un episodio que dejó cinco heridos, informó el ministro paquistaní del Interior, Aftab Sherpao.
Fue el segundo ataque suicida en Islamabad y el quinto en todo el país desde el 26 de enero, por lo que las autoridades temen que los rebeldes talibanes actualmente establecidos en posiciones cercanas a la frontera con Afganistán hayan decidido empezar a actuar en el corazón del vecino Pakistán.
El atacante intentó entrar en el sector VIP de la estación aérea en un vehículo en el que viajaban otros dos hombres y, al ser interceptado por el personal de control, comenzó a disparar, dijo a la AFP Sherpao.
"Uno de los ocupantes del vehículo empezó a disparar contra el personal de seguridad, hiriendo a dos agentes", añadió el ministro paquistaní.
Los policías respondieron a los disparos y el atacante intentó tirarles una granada que, sin embargo, le cayó de las manos y explotó, matándolo en el acto, explicó Sherpao.
"El cinturón cargado de explosivos que llevaba no explotó; se quedó intacto", agregó el ministro del Interior al precisar que los otros dos ocupantes del vehículo fueron arrestados y el aeropuerto acordonado.
"Una vez más, la vigilancia de las fuerzas de seguridad frustró un ataque terrorista", aseguró.
La parte superior del cuerpo del kamikaze, con su rostro aún tapado con una bufanda, salió disparado a diez metros del lugar donde explotó la granada, que destrozó las piernas del hombre, según testigos.
La explosión también causó daños leves en varios coches que se encontraban en los alrededores.
"Un tipo con aspecto de talibán, con una barba larga, salió del coche cuando se le preguntó a dónde iba", declaró al canal privado Aaj Television uno de los agentes heridos en el aeropuerto, que se identificó como Abdulá.
El ataque es el primero dirigido contra el aeropuerto de Islamabad. Una bomba colocada en el aeropuerto de Lahore mató a seis personas en los años 90, en un ataque que las autoridades paquistaníes atribuyeron a elementos de la vecina y rival India.
Las medidas y patrullas de seguridad se incrementaron en la capital paquistaní tras una serie de recientes explosiones.
Un kamikaze hizo explotar su carga en el hotel Marriott de Islamabad, el 26 de enero, matando a un guardia, mientras que ese mismo día, otro ataque suicida causó la muerte de 14 personas en la ciudad de Peshawar, al noroeste del país.
Otro kamikaze mató a un policía en un puesto de control en la ciudad de Dera Ismail Jan, el 29 de enero, mientras que dos soldados murieron por la explosión de un coche bomba en la remota ciudad de Tank el sábado.
Fuentes policiales informaron a la AFP del hallazgo de lazos entre estos actos y rebeldes talibanes actualmente basados en la zona fronteriza con Afganistán de Waziristán, a los que también se acusa de lanzar ataques contra las fuerzas afganas y de la OTAN en suelo afgano.
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