 La astronauta estadounidense Lisa Nowak
(AFP/Orange County Jail)
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MIAMI (AFP) -
Una astronauta estadounidense que voló el año pasado en una misión del transbordador espacial Discovery será acusada en Florida de intentar asesinar a una presunta rival por la atención de otro astronauta, confirmó este martes la policía de Orlando (centro).
En un comunicado de prensa, la Policía afirmó que "está agregando un cargo adicional de asesinato en primer grado" contra la astronauta Lisa Nowak, de 43 años, acusada de intento de robo con agresión, agresión e intento de secuestro de una supuesta rival amorosa.
Al parece Nowak y su supuesta rival, la ingeniera militar Colleen Shipman, estaban involucradas en un triángulo amoroso con otro astronauta, Bill Oefelein, lo que motivó a la astronauta a intentar darle un "susto" a la ingeniera, a quien esperó en el aeropuerto de Orlando el lunes por la madrugada y la roció con gas pimienta.
Un juez de Florida le impuso este martes una fianza de 15.500 dólares a Nowak y le ordenó llevar un grillete electrónico para que no se acercara a la víctima, pero cuando la mujer estaba completando los trámites para salir de la cárcel la Policía llegó con las nuevas acusaciones, dijo a la cadena CNN Allen Moore, portavoz de las cárceles del condado de Orange (donde está ubicada Orlando).
"Ella satisfizo su fianza por los cargos existentes, iba a ser liberada, cuando el departamento de Policía de Orlando llegó con un cargo adicional de intento de asesinato en primer grado", dijo Moore.
Nowak, de 43 años, casada y madre de tres hijos, fue una especialista de misión en el vuelo del transbordador espacial Discovery en julio de 2006, encargada de operar su brazo mecánico.
Su supuesta rival, Shipman, es una ingeniera militar en la Base Aérea Patrick, cerca del Cabo Cañaveral, donde trabaja en una división de la Fuerza Aérea encargada de recibir y probar equipos utilizados en el lanzamiento de satélites.
Según el reporte policíaco, el incidente entre las mujeres ocurrió el lunes de madrugada en el aeropuerto internacional de Orlando (centro de Florida), adonde Shipman llegó en un vuelo procedente de Houston (Texas, sur).
Nowak la estaba esperando en el terminal, disfrazada con abrigo y peluca, tras manejar más de 1.500 km desde Houston con pañales puestos para no tener que detenerse a orinar en el camino, y cuando Shipman llegó la siguió hasta un autobús que las llevó a ambas al estacionamiento del aeropuerto.
Shipman, asustada por la mujer que la seguía, intentó entrar en su auto, pero Nowak la interceptó diciéndole que su novio no había ido a buscarla al aeropuerto, y le pidió que la llevara a la oficina del estacionamiento.
Cuando Shipman se negó, Nowak comenzó a llorar, y aprovechando que Shipman había abierto la ventana de su auto le roció gas pimienta.
Shipman pudo escapar y llamó a la Policía, que descubrió a Nowak tirando a la basura una bolsa con su disfraz y una pistola de perdigones.
Al interrogarla por el motivo de la agresión, Nowak dijo a los agentes que "estaba involucrada en una relación con el señor Bill Oefelein, y que Shipman también estaba envuelta con él".
Oefelein, 41 años, con dos hijos, fue piloto de la misión del Discovery del pasado mes de diciembre.
Nowak describió su relación con Oefelein como "más que de trabajo, pero menos que romántica", y dijo que tenía que hablar con Shipman sobre el asunto.
Nowak aseguró que sólo quería darle un "susto" a Shipman, y admitió que fue un acto "estúpido". Pero en su auto los agentes hallaron guantes, un cuchillo y un martillo, considerándola peligrosa, por lo cual la encerraron en la cárcel.
El supervisor inmediato de Nowak, Steve Lindsey, compareció ante el tribunal para interceder por ella, asegurando que las mujeres no tenían contacto en su trabajo y que no era necesario dejar a la astronauta tras las rejas. "No trabajan juntas de ninguna manera o forma", dijo Lindsey.
La Fiscalía, por su parte, se opuso a la liberación, y los agentes calificaron a la mujer como peligrosa por los objetos que le hallaron.
La situación de Nowak "como astronauta de la NASA por ahora no ha cambiado. No puedo especular sobre lo que podría pasar", dijo James Hartsfield, portavoz de la NASA en el Centro Espacial Johnson de Houston, donde trabajan Nowak y Oefelein.
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