 Un ex niño soldado de Sierra Leona
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PARIS (AFP) -
Cincuenta y ocho países, entre ellos Colombia, se comprometieron el martes en París a poner en práctica por primera vez una serie de medidas que impidan el reclutamiento de niños soldados y favorezcan su reinserción en la sociedad.
"Por primera vez, los países se comprometen oficialmente a aplicar y respetar estos principios para impedir el reclutamiento de los niños en conflictos armados", se congratuló el ministro francés de Relaciones Exteriores, Philippe Douste-Blazy, en la clausura de una conferencia internacional de dos días dedicada a esta cuestión.
Los llamados "principios de París", de un valor sobre todo moral y no jurídico, aprobados tras este encuentro, exigen a los países firmantes que "luchen contra la impunidad, investigar y persigan de forma efectiva a las personas que reclutan a niños menores de 18 años en grupos o fuerzas armadas".
En total, se estima que hay 250.000 niños soldados, de ambos sexos, en los conflictos armados que castigan al mundo. En la República Democrática del Congo serían más de 27.000, en Uganda más de 20.000 y en Colombia habría casi 3.000, según la UNICEF, aunque el número real podría superar los 10.000.
El país sudamericano estuvo representado en esta conferencia por su embajador en Francia, Fernando Cepeda Ulloa.
Según la organización Human Right Watch, los grupos armados de Colombia se encuentran entre los peores violadores de las normas internacionales contra el reclutamiento y el uso de niños soldados, ya que "tanto la guerrilla como los paramilitares violan normas humanitarias fundamentales al utilizar a niños para el combate".
Esta entidad calcula que más de 11.000 niños luchan en el país sudamericano, una de las cifras más altas del mundo, que implica que al menos uno de cada cuatro combatientes irregulares de Colombia es menor de 18 años.
Entre los países que firmaron esta declaración de París se encuentran diez de los 12 Estados que la ONU considera casos graves en la utilización de niños soldados en conflictos armados, como son Sudán, Chad, Uganda, Colombia, Nepal o la República Democrática del Congo.
Los dos países de esta lista que no rubricaron el texto final son Birmania y Filipinas porque no estaban presentes en la reunión.
Además, importantes países donantes dieron su apoyo a la declaración final, como por ejemplo la Unión Europea (UE), Japón o Canadá. Estados Unidos no envió representación a esta conferencia.
La declaración final hace especial hincapié en las condiciones del retorno de estos niños y niñas a sus comunidades. Desde 2001, cerca de 95.000 menores han dejado las armas y se han beneficiado de programas de reinserción, según cifras de la UNICEF.
Los principios de París estipulan además que los crímenes cometidos contra los niños no podrán ser objeto de una amnistía en el marco de un acuerdo de paz.
"Los acuerdos de paz u otros compromisos que tengan por fin terminar con la violencia no deberán incluir una amnistía para los autores de crímenes contra el derecho internacional, sobre todo los cometidos contra niños", reza este texto.
Además, los "principios de París" piden que sean liberados "sin condiciones" a los menores reclutados o usados por grupos armados.
El hecho que un país "sea escenario de conflicto no puede ser un pretexto para impedir la liberación de los niños niños soldados", según los participantes.
Por otra parte, se aclara que los niños soldados "acusados de cometer crímenes contra el derecho internacional" deben ser considerados en primer lugar víctimas de la violación del derecho internacional y no sólo presuntos culpables".
"Deberían ser tratados según las normas internacionales relativas a la justicia para menores, por ejemplo dentro de un marco de justicia reparadora y de reinserción social", zanjó el texto.
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