 Un ex miembro de la Mara 18 muestra sus tatuajes.
(AFP)
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SAN SALVADOR (AFP) -
El secretario de Justicia de Estados Unidos, Alberto R. Gonzales, y el presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, acordaron este lunes endurecer la política conjunta para combatir las pandillas, que operan en estos dos países así como en México y otras naciones de la región.
Con esta iniciativa se pretende indentificar y perseguir a los miembros más peligrosos de pandillas 'transnacionales' de la violencia como la 'Mara Salvatrucha' y la 'Mara 18' mediante el endurecimiento de medidas de combate, la coordinación internacional, el intercambio de información así como la capacitación de policías y la prevención.
"Estoy deseando trabajar con el presidente Saca y otros líderes centroamericanos para combatir el crimen y mantener la seguridad de nuestros ciudadanos", aseguró Gonzales, que participa en El Salvador en una reunión regional sobre la violencia de las pandillas.
Por su parte, el presidente Saca, tras calificar de "productiva" la reunión dijo que las "dos prioridades" importantes de Gonzales que fueron discutidas son los temas de pandillas y el problema del terrorismo internacional.
Saca indicó que le manifestó al secretario de Justicia que el problema de las pandillas tiene "una visión circular", por cuanto están en forma constante delinquiendo, en la ruta a Estados Unidos a su paso por Guatemala, México y a su deportación a El Salvador y Honduras.
"Este es un círculo vicioso (de transito de las pandillas) que debe romperse", enfatizó Saca.
Por su parte, el ministro salvadoreño de Seguridad y Justicia, René Figueroa, aseguró que el nuevo accionar conjunto contra las pandillas "es una ofensiva organizada, es una ofensiva articulada a nivel regional".
Gonzales, tras ofrecer una breve rueda de prensa con Saca, iba a sostener una reunión con los fiscales de Guatemala, El Salvador, Honduras y Belice.
Tanto la Oficina Federal de Investigación como el Departamento de Estado estadounidense ayudarán a la Policía Civil salvadoreña (PNC) a crear una Unidad Transnacional Antipandillas (UTA) que se encargará de perseguir y procesar a los integrantes de las mismas.
En este sentido, agentes del FBI capacitarán a la policía que se encuentra en la primera línea de la lucha, compartirán información para que identifiquen y detengan a los elementos más peligrosos a fin de que puedan ser procesados por un fiscal que también trabajará dentro de la UTA.
Como parte de esta política represiva, el FBI acelerará la puesta en marcha de la creación de un banco de datos centroamericano de huellas dactilares.
Asismismo, este martes en Los Angeles, se reunirán por primera vez, los jefes de las policías de El Salvador, Guatemala, Honduras y Belice para hablar de las bandas transnacionales y elaborar propuestas que serán presentadas en la III Conferencia anual sobre Bandas que se celebrará en San Salvador en abril.
El secretario de Justicia estadounidense anunció que su país financiará un nuevo programa destinado a prevenir, capacitar a la policía y desarrollar una legislación adecuada e instituciones de justicia tanto en El Salvador como en los países vecinos.
Sin embargo, parte de la política de lucha contra las maras que aplica Washington consiste en deportar a sus países de origen a miles de pandilleros condenados a más de un año de cárcel en Estados Unidos, con el consiguiente recrudecimiento de la violencia en las naciones centroamericanas desbordadas ya por extorsiones, asesinatos y secuestros que afectan anualmente a miles de personas.
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