 Bomberos trabajando en Valparaíso
(AFP)
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VALPARAISO, Chile (AFP) -
Autoridades chilenas y de la Unesco entraron en alerta después de que un incendio destruyó el sábado cuatro edificios del casco histórico del puerto de Valparaíso y dejó al descubierto la vulnerabilidad de una zona declarada "Patrimonio de la Humanidad".
El miércoles la representante de la Unesco en Chile, Rosa Blanco, viajará a Valparaíso junto al representante del Banco Interamericano de Desarrollo, Koldo Echebarría, para observar en el terreno los daños que sufrió este patrimonio mundial con una tragedia que dejó cuatro muertos y dos desaparecidos.
"Esto nos pone a todos en una situación de alerta, de que hay que cautelar más las medidas de prevención para que no ocurran este tipo de cosas", dijo a la AFP la representante de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura).
Blanco expresó sin embargo que no se atrevería a sostener que Chile ha sido negligente en el cuidado de su patrimonio.
"A lo mejor hay que reforzar las medidas de seguridad", consideró.
El objetivo de su viaje, además de evaluar las consecuencias del incendio, es "tranquilizar a la población en el sentido de que este accidente no significa que Valparaíso vaya a salir de la lista de Patrimonios de la Humanidad", aseguró.
Mientras continúa la búsqueda de los desaparecidos entre los escombros y el Gobierno chileno dispone medidas de reparación para las decenas de damnificados -que vivían o trabajaban en los edificios siniestrados-, las autoridades decidieron acelerar la ejecución de un proyecto en carpeta para refaccionar la calle Serrano, donde ocurrió la tragedia.
El costo inicial del proyecto es de 260 millones de pesos (475.000 dólares), pero la restauración de edificios antiguos tendría un valor mucho más alto, de acuerdo a responsables de la oficina local de patrimonio. La Municipalidad por ahora evalúa los daños y aún no informó sobre la cuantía de las pérdidas.
El decaimiento del barrio era un factor conocido. Las autoridades estaban conscientes que, de la antigua opulencia, se pasó al deterioro.
Los antiguos palacetes, que antes eran ocupados por una sola familia, dedicaron sus plantas bajas al pequeño comercio -sastrerías, panaderías, venta de abarrotes- y dividieron sus pisos superiores para acoger habitantes más modestos.
Ya el año 2004, un informe del Ministerio de Obras Públicas reveló que 247 edificios -de unos 660 evaluados- tenían problemas de conservación.
"No es ningún misterio que el sector Puerto se encuentra en estado precario (...) Valparaíso es una ciudad antigua", sostuvo el alcalde Aldo Cornejo, al recordar que allí existen "centenarias" instalaciones eléctricas y de agua potable.
"Durante muchos años nadie se preocupó de su patrimonio", reconoció.
En esa zona urbana, considerada como el primer circuito comercial que se instaló en Chile, todos los edificios datan de fines del siglo XIX y principios del XX y en ellos se conjugan estilos como el neoclásico y el inglés, según las líneas arquitectónicas que trazaron los ricos comerciantes y navegantes europeos que se establecieron en el puerto.
Sus fachadas, de dos o tres pisos, con decorados balcones y columnas, denotan el antiguo esplendor del primer puerto del país, que hoy llora la pérdida de algunas de sus reliquias tras el incendio en esta ciudad sobre la costa del Océano Pacífico, 110 km al oeste de Santiago y famosa por los 44 cerros que son el telón de fondo de la bahía.
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