|
|
||||||
|
|
Brazo biónico restaura el sentido del tacto Prótesis se colocó con éxito en mujer estadounidense, de 24 añosCirugía se realizó en el Instituto de Rehabilitación de Chicago en el 2004 Alejandra Vargas M. alevargas @nacion.com Gracias al implante de una prótesis biónica, Claudia Mitchell, estadounidense que perdió el brazo izquierdo en un accidente de motocicleta en el 2004, logró recuperar el sentido del tacto. Así lo publicó la última edición de la prestigiosa revista médica The Lancet. Con este brazo artificial, Mitchell, de 24 años, ahora es capaz de percibir el calor, el frío y las texturas en las superficies que toca.
Este es todo un logro para la Medicina, pues las prótesis usadas hasta ahora no ofrecen a las personas la posibilidad de usar el sentido del tacto. Por eso, quienes usan prótesis tradicionales deben guiar todos sus movimientos con la vista; es decir, a puro ojo. A diferencia de los pacientes con prótesis tradicionales, Mitchell tiene ahora más capacidad de movimiento en su extremidad artificial e incluso puede saludar a otras personas y recoger cosas del piso. Además, mientras que la mayoría de las prótesis solo permiten el control de un movimiento único con acciones lentas y torpes, el nuevo brazo de Mitchell le permite sostener una taza de café y beber sin derramar el líquido. Implante pionero. El nuevo avance médico fue desarrollado por expertos del Centro de Ingeniería Neural de Miembros Artificiales del Instituto de Rehabilitación de Chicago, en Estados Unidos. Hace casi dos años, los doctores realizaron una intervención quirúrgica en la que lograron enlazar el brazo robótico directamente a la red nerviosa de Mitchell. La nueva técnica se llama reinervación muscular dirigida y consiste en redirigir la terminación nerviosa atrofiada (por la amputación) hacia otros órganos sanos, en este caso, el pecho. Para realizar la conexión entre los nervios atrofiados de la mano y el pecho se utilizan algunos nervios removidos del pecho, pues no hay conexiones nerviosas del brazo disponibles (se cortaron al amputarse la extremidad). Luego, en los músculos del pecho y en el brazo biónico los médicos colocan sensores llamados mioeléctricos. Estos sensores son capaces de reaccionar ante el frío o el calor ambiental. Además, mediante un sistema de circuito computarizado, los sensores interpretan estos signos y los envían a electrodos que han sido colocados en los músculos que no han sido amputados. Así, dichos electrodos actúan como receptores y envían toda la información hasta el cerebro, donde la sensación de frío o calor es registrada para luego ser experimentada por el paciente. Según el profesor Todd Kuiken, líder de la investigación, el objetivo de la nueva técnica es que la prótesis se integre al organismo como si se tratase de un miembro real del cuerpo que reacciona a los impulsos neurológicos.
|
|
||||
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |