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/LA NACIÓN

Grrrrrrrr

Qué Dios nos coja confesados. Pronto ya no serán seis, sino legión

Rafael Ángel Herra
Filósofo

Ya son seis. En mi recuento surrealista sumo ya media docena. Los vi con mis propios ojos. Aún no lo creo. Aún pienso que es imposible, absolutamente fuera de toda la flaqueza humana, que algo así se te pueda plantar ante los ojos. Pero los hechos superan la ciencia ficción, y el diablo se asoma por donde uno menos lo espera.

El periodista José David Guevara me contó que también ha visto taxis con la misma maravilla. Es tan fantasioso tener tal cosa al frente como el choque de un barco y un tren, como la levitación de un camello, como el vuelo de cien toros de lidia. Pero los he visto, ¡ay, ay!...

He visto cinco vehículos con televisor encendido. El televisor colgado frente al espejo retrovisor o, más abajo, sobre el tablero de instrumentos. ¿Por qué gastar los ojos mirando hacia fuera, donde hay tanto carro y tanta gente, si es más agradable pegarse a la pantalla?

Un detalle más: los aparatos estaban dirigidos hacia el conductor: ¡que se aburran los pasajeros! Ya el conductor les irá contando…

Grrrrrrr…

Que Dios nos coja confesados. Pronto ya no serán seis. Serán legión.

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