 Presidente de Colombia Alvaro Uribe
(AFP)
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BOGOTA (AFP) -
Los cadáveres de 32 trabajadores que una explosión mató en una mina en Sardinata, al noreste de Colombia, fueron entregados a sus familias este lunes para ser sepultados, mientras los detalles de la tragedia abrieron un debate sobre la seguridad en los pequeños yacimientos de carbón.
"En total fueron 32 los mineros muertos, entre ellos uno que alcanzó a ser llevado con vida a un hospital" indicó el director de la Defensa Civil en el departamento de Norte de Santander, Fernando Rosales.
El estatal Instituto Colombiano de Geología y Minería (Ingeominas), anunció este lunes que se inició una investigación sobre las condiciones de seguridad en la mina la Preciosa cerca de Sardinata (580 km al noreste de Bogotá), donde ocurrió la explosión el sábado.
Los cadáveres fueron llevados a Cúcuta, capital departamental y a una hora de carretera de Sardinata, donde este lunes empezaron a ser entregados a sus familiares que los trasladarán a los vecinos poblados de Salazar y El Zulia, de donde son oriundos.
Se trata de la peor tragedia en una mina colombiana desde 1977, cuando un centenar de mineros murió tras una explosión en las minas de Amagá (noroeste).
Por su parte, Beatriz Duque, directora de minería del ministerio de Minas y Energía, anunció que se hará una revisión a los planes de contingencia que aplican las empresas del sector. "En labores subterráneas las minas tienen que contar con instalaciones y equipos adecuados", subrayó.
La explosión ocurrió cuando una cuadrilla de mineros concluía su turno en un socavón a 200 metros de profundidad, hacia las 10H00 del sábado (15H00 GMT).
"La mayor parte de las muertes se produjo por la explosión, unos cinco mineros murieron asfixiados", comentó telefónicamente a la AFP Diego Humberto Peñaranda, un ingeniero de minas y miembro del cuerpo de bomberos de Cúcuta, capital de Norte de Santander, que participó en el rescate.
Según Peñaranda, los equipos especializados en salvataje minero que atendieron la emergencia llegaron unas cuatro horas después de que ocurriera la emergencia.
"Comenzaron a ingresar con equipos de W70, que suministran oxígeno, y detectores de gases que determinaban hasta dónde podían entrar las cuadrillas de rescate", explicó Peñaranda.
En la zona de Sardinata se explotan unas 12 minas de carbón subterráneas, cuya actividad se ha incrementado en los últimos años ante los altos precios que ha alcanzado el mineral, que es el tercer producto de exportación de Colombia después del petróleo y el café.
"Estas minas ya tienen tiempo de estar trabajando, pero La Preciosa es sin duda la mina más tecnificada en la zona a nivel técnico y ambiental", añadió Peñaranda.
Sin embargo, Sardinata, que está ubicada en una región donde actúan grupos de las guerrillas izquierdistas, no cuenta con cuerpo de bomberos y en el hospital local de San Martín apenas tiene a disposición una ambulancia, según comentó el médico responsable de emergencias.
"Trabajamos sin descanso para atender la emergencia y con la colaboración plena de los hospitales vecinos, como el de (el poblado de) Tibú, pues nosotros sólo contábamos con una ambulancia", señaló el médico Luis Francisco Peñaranda.
El presidente Alvaro Uribe, quien el domingo visitó la mina donde ocurrió la tragedia, insistió en que se iniciará una investigación detallada. "El interés del gobierno es saber si los trabajadores estaban protegidos por la seguridad social y protegidos contra todos los riesgos", puntualizó.
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