 Dunga, director técnico de Brasil
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LONDRES (AFP) -
Los brasileños Carlos 'Dunga' Bledorn y Luiz Felipe Scolari estarán el martes en terrenos opuestos como entrenadores de las selecciones de Brasil y Portugal, aunque tengan en común su amor por el fútbol y la condición de 'gaúchos', clásicos representantes del especial sur del país.
Recios con el balón, verdaderos jefes de los equipos por donde pasaron y en general muy raramente mencionados cuando se habla de un fútbol de sutilezas y habilidad, Dunga y 'Felipao' aportaron la tradicional virilidad del fútbol gaúcho para convertirse en figuras emblemáticas de los verdeamarelos.
Fuera de las canchas y de la prensa, el rígido y por momentos castrense Scolari y el Dunga que un día fue llamado 'Robocop' se convierten en personas casi tímidas, de hablar pausado, amables y en todo alejados de la imagen que construyeron dentro de las cuatro líneas de cal.
El inmenso éxito que Scolari consiguió como entrenador Dunga lo vivió como jugador.
Durante la Copa del Mundo de Alemania, cuando analizaba el fútbol de sus dirigidos Luis Figo y Cristiano Ronaldo, Scolari no pudo resistirse a hacer una comparación con su propio pasado de defensor central duro, mandón y de poca habilidad.
"Con Figo y (Cristiano) Ronaldo, la pelota ríe. Porque cuando yo jugaba al fútbol, conmigo la pelota lloraba", admitió el entrenador, desatando un espectacular coro de carcajadas.
Fue ese ex zaguero limitado el que condujo a la selección brasileña a la conquista del pentacampeonato mundial de fútbol, sumando el talento exquisito de jugadores como Ronaldo, Ronaldinho, Rivaldo, Kaká y Roberto Carlos, en 2002.
En tanto, Dunga es posiblemente el jugador que más profundamente ha conocido los altibajos del fútbol de Brasil, hasta el punto de que en un momento dado fue considerado un ejemplo de lo peor que había en el país, antes de retirarse como un ídolo intocable y respetado por todos.
En la Copa del Mundo de 1990 en Italia, el entonces entrenador Sebastiao Lazaroni decretó que se había acabado la época de las selecciones brasileñas con artistas de pelota y que comenzaba la época del sudor y el sacrificio. "Esta es la Era Dunga", sentenció.
Brasil presentó un fútbol horroroso en esa Copa y fue eliminado sin pena ni gloria por la Argentina de Diego Maradona (que sí representaba el 'jogo bonito'). Dunga quedó marcado como el símbolo de un período profundamente lamentable para el fútbol brasileño.
Sin embargo, Carlos Alberto Parreira volvió a confiar en Dunga y lo hizo capitán de la irregular selección que acabó campeona del Mundo en 1994. Dunga, que cuatro años antes era el símbolo del antifútbol, levantó el trofeo como capitán brasileño en Los Angeles.
Mario Zagallo volvió a confiar en Dunga para la Copa del Mundo de 1998, cuando ya era prácticamente un entrenador dentro de la cancha, gritando sin cesar para alentar, criticar u orientar a sus compañeros de equipo, y desarrollando una notable precisión en los lanzamientos de larga distancia.
Gaúchos de cuerpo y alma (Dunga ligado al Internacional de Porto Alegre y Scolari al Gremio de la misma ciudad), los dos entrenadores se conocen y se respetan desde hace mucho tiempo. El martes se verán frente a frente, como responsables de selecciones adversarias.
Esta semana, Dunga no dudó un instante en hablar de Felipao como de "un amigo" y adelantó que no veía el partido del martes como un duelo entre ambos. "El partido no es entre nosotros, sino entre los jugadores. Son ellos los que hacen el partido. No existe un duelo entre nosotros", dijo.
"Somos amigos, e incluso una vez ya lo llamé para trabajar conmigo en Japón" (cuando actuaba en el Jubilo Iwata), añadió Dunga.
El tercer gaúcho famoso de la ecuación propuesta por el amistoso entre Brasil y Portugal es, obviamente, el astro Ronaldinho Gaúcho, del FC Barcelona, quien no estará presente, ya que fue excluido del plantel verdeamarelo a causa de una lesión.
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