|
|
|||||||
|
|
Precios de los combustibles Fernando Herrero Regulador General A la Autoridad Reguladora le corresponde fijar los precios de los hidrocarburos que vende Recope. Esta empresa tiene poder monopolístico, por lo que debe existir un ente externo que le fije los precios e impida abusos en esa materia. La Autoridad Reguladora es ese ente externo. Al analizar los precios vigentes a mediados del 2006, se encontraron varias anomalías. La más visible era el elevado precio del asfalto, que encarecía exageradamente los costos de reparación y construcción de nuestra deteriorada infraestructura vial. El precio era un 40% más alto que el precio internacional, y era semejante al del diésel, producto mucho más elaborado. Recibimos quejas de parte de empresas constructoras, de municipalidades y del MOPT. Proceso participativo y gradual. Nuestra Dirección de Energía analizó el problema y elaboró una propuesta de ajuste. Se convocó a Audiencia Pública para que los distintos grupos pudiesen expresar su criterio. Estos plantearon que el ajuste debía ser preanunciado y gradual, para cumplir con el doble propósito de dar una señal clara a los agentes económicos y darles tiempo para ajustar sus condiciones de producción y consumo. La Autoridad emitió una resolución en la que se corrigen completamente los precios de todos los productos, menos el diesel y las gasolinas. En estos dos últimos casos, se resolvió hacer la mitad del ajuste al inicio y el resto gradualmente, a lo largo del año, para minimizar el costo del proceso. Así, los consumidores de gasolina se beneficiaron con una disminución en sus precios, pero seguirán pagando parte del costo del diésel por el resto del año. Cada trimestre se hará un pequeño ajuste para hacer el sistema más equitativo.
La ley establece que Aresep debe fijar los precios de acuerdo con el principio del “servicio al costo”, de tal forma que los precios cubran los costos más bajos posibles para asegurar la disponibilidad del producto cuando el cliente lo requiera (ahora y en el futuro). Estimar esos costos es una tarea compleja, porque no se trata de incluir todos los gastos que decida hacer la empresa, sino solo los que son “estrictamente necesarios y propios de la prestación del servicio” y aun en ese caso, “al menor costo posible”. Los precios que regían antes de enero del 2007 no respondían al principio del servicio al costo. Por eso, la Autoridad Reguladora inició el proceso de revisión de los precios. Se llamó un proceso de rebalanceo, porque unos suben y otros bajan, con la regla de no afectar el equilibrio financiero de Recope. En síntesis, con los cambios introducidos los precios de los derivados del petróleo reflejarán los costos internacionales, más el margen necesario para la operación de la empresa, que es un 16% del costo de los insumos importados. Esos son los costos que Costa Rica tiene que pagar por los combustibles, y hacer que los precios los reflejen es aplicar rigurosamente el principio del servicio al costo establecido por la Ley de la Autoridad Reguladora. Ese es el marco jurídico que aplicamos. Inflación, falso problema. Algunas personas han planteado la posibilidad de que el ajuste en los precios de los hidrocarburos tenga un efecto inflacionario. Eso es un error. Las variaciones en los precios relativos no se traducen en aumentos en la inflación. Unos precios suben y otros bajan. La inflación es otra cosa: en ella suben todos los precios y durante un periodo prolongado. En el caso del rebalanceo, es posible cuantificar su impacto directo sobre el índice de precios. El diésel registrará un incremento, mientras que la gasolina y el gas licuado registrarán una baja. El efecto combinado es una disminución directa de 0,33% del índice. Si además se incluye en la estimación el efecto que podría tener el transporte público (buses y taxis), la disminución sería del 0,32%. Así, el rebalanceo tiene un efecto directo favorable en el índice de precios. Es, sin embargo, un efecto muy pequeño. Una ventaja adicional del rebalanceo tarifario es que estimulará que las empresas ahorren los recursos que son relativamente más caros para la economía. El efecto en el largo plazo será, probablemente, que usaremos más los combustibles cuyo precio baja y menos aquellos cuyo precio sube. Así, si bien este efecto será pequeño, el rebalanceo contribuirá a mejorar nuestro sector productivo. La información que transmita el sistema de precios a los tomadores de decisiones será de mejor calidad y estimulará así la eficiencia, la competitividad y el crecimiento económico. Además, la competitividad se verá reforzada por la reducción de los precios del asfalto, que hace posible, con la misma cantidad de dinero, construir y reparar alrededor de un 20% más de carreteras y caminos. Responsabilidad social y ambiental. La propuesta tiene otros efectos benéficos: a. La reducción del precio del gas licuado de petróleo (8%) beneficia a los consumidores que utilizan ese combustible para cocinar, los que se ubican mayoritariamente en zonas rurales y marginales, y representan el 37% del total de los hogares. b. De la abrumadora mayoría de los conductores privados de vehículos, el 91%, utiliza gasolina y se ve beneficiado por la baja de los precios asociada al rebalanceo. c. Los nuevos precios relativos apuntan en la dirección de una producción ambientalmente más sana, al encarecerse los combustibles más contaminantes y bajar de precio los menos contaminantes: el alza en el diésel, por ejemplo, hace rentable la mezcla con biocombustibles; la reducción de la brecha entre la gasolina regular y la súper, hace más rentable el uso de la súper; la aproximación del diésel y las gasolinas hace más rentable el uso de estas últimas. Los ajustes en el mundo real. Finalmente, en el mundo real, mientras discutíamos el rebalanceo, los precios del petróleo y sus derivados empezaron a disminuir. El invierno en el hemisferio norte fue menos frío de lo esperado. Como resultado, el precio del diésel en Costa Rica ha disminuido veintinueve colones, luego de un aumento de diecisiete por el rebalanceo. El efecto neto es una disminución de once colones en lo que va de este año. En términos nominales se encuentra al nivel de febrero del 2006, y en términos reales, es el precio más bajo del período. Esto contribuye a que el ajuste sea más fácil porque los precios de todos los combustibles han bajado, como se muestra en el gráfico adjunto.
|
|
|||||
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |