 Príncipe Carlos de Inglaterra
(AFP)
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LONDRES (AFP) -
El príncipe Carlos de Inglaterra viajó este viernes a Estados Unidos para recibir un premio por su lucha en defensa del medio ambiente, desoyendo llamados de ecologistas que le pidieron participar en la ceremonia por videoconferencia para no contribuir a la contaminación ambiental.
Acompañado de una comitiva de una veintena de personas, entre ellos su esposa Camilla y varios guardaespaldas, el heredero de la corona británica, de 58 años, viajó en primera clase en un vuelo de British Airways rumbo a Filadelfia (este), donde debuta su breve visita a Estados Unidos.
Carlos y Camilla, que usualmente viajan en un avión fletado para ellos y su comitiva, visitarán el sábado sitios históricos y modernos de Filadelfia y se reunirán con figuras del mundo del arte y la cultura. Por la noche, asistirán a un concierto en el que participa la estrella del rock Rod Stewart.
El domingo, tras asistir a un servicio religioso, viajarán en tren a Nueva York, donde visitarán un programa para ayudar a niños pobres en el barrio de Harlem, norte de Manhattan, poblado mayoritariamente por afroamericanos y puertorriqueños.
El domingo por la noche, Carlos recibirá el premio Global Environmental Citizen, otorgado por el Centro de Salud y Medio Ambiente Global de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard a figuras que luchan por la protección del medio ambiente.
El premio le será entregado por la estrella de cine Meryl Streep y el ex vicepresidente Al Gore, que fue galardonado también con este premio.
Los ecologistas le pidieron a Carlos que fuera consecuente con su discurso sobre el peligro del efecto invernadero, causante del calentamiento del planeta, y que en vez de viajar optara mejor por recibir el premio por correo.
Si no, en vez de recibir un premio por su defensa del medio ambiente debería recibir "un premio por su hipocresía verde", reiteró el grupo Plane Stupid, que combate para reducir el tráfico aéreo, una de las causas importantes de la contaminación.
Asimismo, el secretario del Medio Ambiente David Miliband sugirió que el príncipe debía recibir el premio por videoconferencia, en vez de hacer el viaje de más de 10.000 kilómetros.
El viaje de Carlos y su comitiva a Estados Unidos es financiado por los contribuyentes, lo que suscitó asimismo críticas de parte de un miembro del comité de finanzas del Parlamento británico, que pidió la apertura de una investigación pública.
El peluquero de Camilla, Hugh Green, un costurero, dos secretarios privados, un secretario de prensa, un médico y varios empleados domésticos acompañan a la pareja, lo que supone un coste para los contribuyentes, sólo en pasajes, de unas 100.000 libras (200.000 dólares), se ha señalado.
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