 Fiscal Michael Petrie
(AFP)
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VANCOUVER, Canadá (AFP) -
Un jurado canadiense escuchó este martes la grabación del interrogatorio de Robert Pickton, acusado de ser el peor asesino de la historia del país, quien afirmó en varias oportunidades que sólo es un "simple criador de cerdos".
Tras una primera jornada marcada por confidencias macabras, el ministerio público comenzó este martes a difundir la grabación del interrogatorio de once horas al que fue sometido el antiguo criador de cerdos de 57 años poco después de su detención en 2002. Entonces era sólo un sospechoso de dos asesinatos.
"Sólo soy un criador de cerdos. Soy un trabajador", repite Pickton en una larga y deshilvanada conversación, en el curso de la cual llega a reirse sin motivo aparente.
"Me van a crucificar", repite varias veces sin precisar a quién alude.
Pickton, cuyas palabras no siempre parecen coherentes, cuenta también en la primera parte de la grabación que "lo mejor que (me) pasó en la vida" fue un viaje a Estados Unidos en el transcurso del cual se ennovió.
Problemas técnicos retrasaron la difusión de la grabación.
Pese a estar acusado del asesinato de 26 mujeres, el ex criador de cerdos es juzgado por seis de esas muertes en un proceso iniciado el lunes y que durará alrededor de un año. Las muertes restantes serán objeto de un segundo juicio.
El ministerio público afirmó el lunes que disponía de todas las pruebas para demostrar que Pickton es el autor de los seis asesinatos por los que se lo juzga, e hizo referencia a descubrimientos macabros, entre ellos dos cabezas humanas partidas por la mitad halladas en un congelador.
El abogado de Pickton, Peter Ritchie, insistió en que no se trataba de confesiones y pidió al jurado que se abstenga de sacar conclusiones precipitadas y, en cambio, escuche atentamente las declaraciones de su cliente, dando a entender que Pickton carece de agudeza intelectual.
Las fuerzas de seguridad hallaron huesos, fragmentos de mandíbula, rastros de ADN y diferentes objetos pertenecientes a las seis mujeres en la granja de Pickton, en Coquitlam, a unos 50 km de Vancouver (oeste), donde había instalado un matadero de cerdos.
Un ejército de especialistas inspeccionó la propiedad durante 21 meses, llegando a cavar en el terreno hasta varios metros de profundidad.
Las seis víctimas se drogaban y prostituían, como la mayoría de las aproximadamente 60 mujeres que desaparecieron en Downtown Eastside entre 1978 y 2002.
Ante los detalles espeluznantes que saldrán a relucir en este juicio, cuya duración será probablemente de un año, los medios de comunicación se preguntan cómo cubrir los hechos.
Algunos decidieron advertir a los lectores o telespectadores antes de difundir fragmentos escalofriantes, y otros eludirán la difusión de algunos elementos en sus ediciones impresas, reservándolos para sus páginas web.
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