 Opositores a Chávez se manifiestan
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CARACAS (AFP) -
El gobierno venezolano y la oposición conmemoraron entre debates sobre las reformas socialistas del presidente Hugo Chávez los 49 años de la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez, con enfoques opuestos sobre la democracia bipartidista que terminó en 1998.
Un sector opositor eligió esta fecha para realizar su primera protesta desde el inicio del mandato 2007-13 de Chávez, con una concentración en la capital para firmar un documento alternativo a los planes de reformas mediante las cuales Chávez busca establecer su denominado proyecto Socialismo del Siglo XXI.
Luego del mitin, dirigentes opositores fueron recibidos en la Asamblea Nacional, bajo control absoluto del oficialismo, por una comisión Legislativa, encabezada por el vice-presidente del poder Legislativo, Roberto Hernández.
Ex parlamentarios socialdemócratas y socialcristianos, se propusieron con el documento "traer al Parlamento en esta fecha histórica las voces de los millones que se oponen al autoritarismo pretendidamente socialista".
La oposición que se retiró de los comicios legislativos del 2005, pero en las presidenciales de diciembre de 2006 logró, 4,1 millones de votos (37%).
Con una imagen de Chávez, anuncios del Gobierno proclamaron: "Un día como hoy derrocamos a la dictadura para dar paso a la democracia y la soberanía nacional" pero cuestionó las cuatro décadas de bipartidismo de socialdemócratas y socialcristianos (1958-98).
La Asamblea Nacional aprobó un acuerdo de conmemoración que destaca que la dictadura de Pérez Jiménez fue instaurada "en 1948, con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos".
El vicepresidente de la República, Jorge Rodríguez, denunció en un homenaje en el Cementerio General, al bipartidismo posterior a la dictadura como la "traición de la democracia civilista de asesinos".
Hijo de un dirigente de izquierda socialista, asesinado en un calabozo en los años 70, Rodríguez pidió que "nunca más la gente (...) vuelva a ser asesinada".
Ante la tumba del presidente de la junta de gobierno que sucedió a Pérez Jiménez, el periodista Fabricio Ojeda, Rodríguez dijo que "esa democracia se dedicaba a perseguir y torturar civiles, en una guerra bárbara".
"Los sucesivos gobiernos del bipartidismo que se alternaron el poder por 40 años, frustraron consecutivamente la posibilidad del desarrollo de un régimen democrático, engañando al pueblo en su legítima aspiración de libertad", dice otro desplegado de la Comisión de Historia de la capital.
La nueva versión oficial reivindica además dos levantamientos, uno civil en febrero de 1989 y otro militar, encabezado por Chávez en 1992.
La declaración alude al llamado "Caracazo" de 1989, los disturbios desatados contra un paquete económico del ex presidente socialdemócrata Carlos Andrés Pérez, que irónicamente incluye el aumento al precio de la gasolina anunciado por Chávez el domingo.
En esta misma jornada, el octogenario ex comunista Luis Miquilena, mentor político de Chávez y titular de la Asamblea que redactó en 1999 la Constitución Bolivariana vigente, decidió romper un prolongado silencio de años este martes y lo acusó de encabezar un gobierno "dictatorial".
Con las leyes y reformas que incluyen nacionalizaciones y la reelección sin límite, Chávez busca "centralizar el poder en todos los sentidos y poder ejercer un poder autoritario de mayor vigor y mayor fuerza", dijo Miquilena, principal asesor de Chávez durante casi una década.
El gobierno "tiene todas las características de un gobierno dictatorial, un autoritarismo hipócrita para poder mantener cierta vigencia en el mundo actual", dijo Miquilena, quien acompañó a Chávez hasta antes del fugaz golpe de dos días que el mandatario superó en 2002.
El primer ministro del Interior de Chávez cuando llegó al poder en 1999 relató que "la distancia con Hugo Chávez se hizo insalvable cuando tomó el despeñadero de la arbitrariedad y el personalismo, cuando se le metió en el cuerpo la idea de que es un superhombre y se hizo todopoderoso".
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