 Thomas Shannon, responsable de la diplomacia estadounidense para América Latina
(NOTIMEX)
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WASHINGTON (AFP) -
El jefe de la diplomacia estadounidense para América Latina, Tom Shannon, reveló este martes que el presidente venezolano, Hugo Chávez, le expresó recientemente su "deseo" de mejorar las relaciones con Washington, aunque precisó que correspondía a Caracas dar el primer paso.
"Tuve la oportunidad de hablar con el presidente Chávez en la toma de posesión de Daniel Ortega en Nicaragua, así como el secretario de Salud (Michael) Leavitt que encabezaba nuestra delegación", aseguró el diplomático en una conferencia en el Centro de Estudios y Estratégicos (CSIS), en Washington.
"En ambas oportunidades, el presidente Chávez expresó su deseo de mejorar las relaciones", añadió Shannon, al revelar la celebración de una reunión con el presidente venezolano, al margen de la toma de posesión de Ortega el pasado 10 de enero.
Al informar sobre una reunión, cuya existencia se desconocía, el diplomático norteamericano dejó entender que lo que Chávez le dijo en privado no correspondía con los nuevos insultos lanzados el pasado domingo por el presidente venezolano contra Estados Unidos.
"Tenemos la esperanza de que lo que dijo el presidente Chávez indique una verdadera voluntad de hablar", añadió el secretario de Estado adjunto, antes de precisar que "obviamente, la decisión le corresponde a Caracas".
El diplomático se declaró convencido de la posibilidad de mantener "conversaciones positivas y constructivas" en ciertas áreas con Venezuela, a pesar de los constantes roces entre Caracas y Washington.
"Desde mi punto de vista, estamos listos desde hace tiempo para mantener ese tipo de conversación, pero Caracas ha sido reacio hasta ahora por varias razones", aseguró el diplomático norteamericano, tras abogar por buscar "puntos de convergencia" con los diferentes gobiernos latinoamericanos.
Desde su llegada al Departamento de Estado hace un año, Shannon cambió el tono de la diplomacia estadounidense hacia Venezuela, al renunciar a las fuertes declaraciones que caracterizaron sus predecesores Roger Noriega y Otto Reich y abogar por más diálogo con Caracas.
El domingo, Chávez arremetió otra vez contra Estados Unidos, a pesar de lo que dijo a Shannon diez días antes, después de que el Departamento de Estado manifestara su "preocupación" por la aprobación por la Asamblea Nacional venezolana de una ley que lo autoriza a legislar por decreto durante 18 meses.
El portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, respondió el lunes a Chávez que sus declaraciones "injuriosas" perjudicaban a su propio país y recordó la derrota de la candidatura de Caracas al Consejo de Seguridad de la ONU después de que el mandatario venezolano tachara de "diablo" al presidente Bush en Nueva York en septiembre pasado.
Los demócratas, que controlan el Congreso estadounidense desde principios de mes, también manifestaron su preocupación por las actividades de Chávez en la región.
El jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, incluyó a Venezuela y Cuba en la lista de "desafíos" que enfrenta Estados Unidos en el mundo.
"Chávez y Castro quieren poner su marca izquierdista sobre jóvenes democracias", advirtió.
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