 Un informático
(AFP/Archivo)
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SANTIAGO (AFP) -
Chile, a pesar de los elogios que recibe por su manejo fiscal y la estabilidad de su sistema financiero, cojea en el combate de la piratería y en la defensa de la propiedad intelectual, factores que podrían hipotecar su comercio internacional, vital para su crecimiento.
La voz de alerta vino desde la oficina del representante de Comercio de Estados Unidos, principal socio comercial de Chile, que incluyó al país en una 'lista roja' de naciones con escasa protección a los derechos intelectuales.
La Unión Europea, bloque con el cual Chile tiene vigente un Tratado de Libre Comercio desde 2003, advirtió también sobre la falta de protección a la propiedad intelectual y el avance de la piratería o falsificación. "Los problemas que hay con la insuficiente protección son importantes, son serios y no van a desaparecer por sí mismos. Chile tiene una legislación razonable, pero hay un problema con el cumplimiento", afirmó el encargado de negocios de la delegación de la Comisión Europea en Chile, Pedro Martínez Vargas.
Junto con Perú, Chile es uno de los países con mayor comercio ilegal de América Latina. La actividad mueve anualmente unos 1.000 millones de dólares (772,4 millones de euros), de los cuales 200 (154,5) corresponden a la piratería de libros, software y música, según datos de la Corporación Nacional Antipiratería (Conapi).
La defraudación al Fisco alcanza los 160 millones de dólares (123,6 millones de euros) y afecta principalmente a la industria del software, que pierde cada año entre 115 y 135 millones de dólares (entre 88,9 y 104,3 millones de euros), según estimaciones del sector. El comercio ilegal impide además la creación de 5.700 nuevos puestos de trabajo, según la Cámara Nacional de Comercio.
"La situación de la piratería en Chile es un problema grave que ha ido creciendo", dijo a la AFP Eduardo Castillo, presidente de Conapi. "Hay que tomar medidas urgentes para evitar un mayor daño al comercio", agregó el dirigente, que propicia mayores penas para las que considera "mafias de la piratería".
El avance del comercio ilegal podría hipotecar el desarrollo del comercio internacional chileno, el motor de la economía nacional, que el año pasado cerró con un superávit récord de 23.000 millones de dólares (17.772,7 millones de euros).
La advertencia estadounidense podría traducirse en eventuales sanciones comerciales, en el marco del Tratado de Libre Comercio vigente desde el 1 de enero de 2004 entre ambas naciones. Estados Unidos es el primer socio comercial de Chile, con un intercambio anual que supera los 8.000 millones de dólares (6.181,8 millones de euros).
"Estados Unidos podría adoptar unilateralmente medidas en contra de Chile que afecten el comercio, aplicando más aranceles o quitarnos ventajas como castigo por no cumplir", advirtió el presidente de la Asociación Chilena de la Propiedad Industrial, Rodrigo Cooper. "Desde el punto de vista comercial es muy grave", afirmó por su parte Marcelo Ponce, representante de la Asociación de Distribuidores de Software (ADS), los más afectados por las falsificaciones.
Para subsanar sus deficiencias, Chile debería adherirse gradualmente a tratados internacionales en materia de propiedad intelectual, entre ellos el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT), proyecto que aún no se envía al Congreso para ser ratificado.
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