 El canciller kuwaití (I) y Condoleezza Rice
(AFP)
|
KUWAIT (AFP) -
La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, salió el miércoles de Kuwait rumbo a Alemania al término de una gira por Oriente Medio destinada a lograr que los dirigentes árabes apoyen el nuevo plan para Irak del presidente George W. Bush.
En la agenda de la jefa de la diplomacia estadounidense están marcados el encuentro que tendrá lugar el miércoles con el ministro alemán de Relaciones Exteriores Frank-Walter Steinmeier y el del jueves con la canciller Angela Merkel.
En su gira por Oriente Medio, Rice trató de buscar apoyos entre los países árabes al plan de refuerzo militar en Irak presentado por el presidente estadounidense George W. Bush, según el que se enviarán 20.000 soldados más al país, la mitad de los cuales se desplegarán en Bagdad.
Alemania, presidente de turno de la Unión Europea, ha esbozado algunas ideas para revitalizar al llamado Cuarteto para Oriente Medio que incluye a la Unión Europea, Estados Unidos, Rusia y las Naciones Unidas.
Steinmeir ya señaló que en su opinión la llamada Hoja de Ruta elaborada por estos actores --que exige, entre otros puntos, el reconocimiento de los palestinos al derecho de existencia de Israel-- era la mejor opción para buscar una salida al conflicto entre Israel y los palestinos.
Rice concluyó su gira por Oriente Medio en Kuwait, un tradicional aliado del país al que representa, donde se entrevistó con numerosos líderes de la diplomacia de los países del Golfo, de Jordania y de Egipto.
Durante este encuentro, la secretaria de Estado norteamericana logró el apoyo de los dirigentes árabes al plan de Bush para Irak, pero sin un compromiso preciso hacia el gobierno iraquí para contrarestar la influecia iraní en el país.
Reunidos alrededor de Rice, el llamado "CCG+2" --el Consejo de Cooperación del Golfo (Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Arabes Unidos, Qatar, Bahrein y Omán) así como Egipto y Jordania-- han pedido a Irán, sin nombrarlo directamente, que se abstenga de intervenir en la región.
Además, se felicitaron por la decisión de Bush de reforzar el dispositivo militar en Irak, donde, según un informe publicado el martes por Naciones Unidas, más de 34.000 civiles murieron y otros 36.000 quedaron heridos como resultado de la violencia.
"El emir ha insistido en la necesidad que tiene Estados Unidos de dialogar con los países vecinos de Irak", declaró el ministro de Relaciones Exteriores kuwaití a los periodistas, que le preguntaron sobre las conversaciones del dirigente de Kuwait, el jeque Sabah al Ahmad al Sabah, con Condoleezza Rice.
Este le explicó a la líder de la diplomacia estadounidense que no "era necesario una ruptura americana con estos Estados y que se necesita principalmente un diálogo con Siria y con Irán para preservar la seguridad en el Golfo", según fue citado por la agencia oficial Kuna.
Washington acusa a Damasco y a Teherán de injerencia en los asuntos de Irak y de apoyo a la rebelión contra Estados Unidos en el país.
El martes, el jefe de la diplomacia saudí, Saud Al Fayzal, ofreció un apoyo prudente a la nueva estrategia estadounidense en Irak.
"Estamos de acuerdo con los objetivos" del plan del presidente Bush, declaró el príncipe Saud Al Fayzal en una conferencia de prensa con Rice en Riad.
Pero el saudí fue más prudente en cuanto a la aplicación del mismo. "No opinamos sobre los medios con los que se aplicará (el plan). Esperamos que se logren los objetivos, pero los medios no están en nuestras manos. Están en las manos de los iraquíes", comentó.
|