 Mel Gibson durante el rodaje de "Apocalypto"
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MEXICO (AFP) -
La civilización maya "era una sociedad muy sofisticada que al mismo tiempo era bastante salvaje", aseguró el director estadounidense Mel Gibson, que acaba de estrenar en su país "Apocalypto", ambientada en los últimos días del esplendor de esta etnia mesoamericana.
Gibson, que ha sido criticado por centrar su película en los aspectos más violentos de los mayas, se mostró admirado, en declaraciones difundidas por la distribuidora 20th Century Fox, de los conocimientos que tenían: "de las estrellas y del sol y de la luna y de sus movimientos; tenían un calendario muy complejo, más complicado que el nuestro por mucho".
También manifestó su admiración por las ciudades que construyeron durante su época de apogeo, entre los siglos III y IX, cuyos restos fue a visitar para preparar los escenarios de la película, para la que construyó un centro ceremonial entero con seis pirámides.
"Fuimos a los lugares y estuvimos en la cima de las pirámides para ver la huella de la sofisticación que existió alguna vez. Es asombroso. Es como Manhattan", comparó.
Respecto a los sacrificios humanos que recrea en el filme, hablado íntegramente en maya, aseguró haberse inspirado en el libro del franciscano español Diego de Landa "Relación de las cosas de Yucatán", que fue escrito a mediados del siglo XVI y narra las costumbres de los mayas.
Igualmente, reveló que pidió a los actores, todos sin experiencia previa, que se mentalizaran que "no eran malas personas, que no quería que en algún momento pensaran que lo eran: eres parte de tu cultura y estás haciendo tu trabajo y eso es lo que haces".
El director señaló que la historia que narra en su tercera película "es verdaderamente sencilla" e incluso reconoció que contiene aspectos bíblicos y que comparte "muchas sensibilidades" con su anterior película, la polémica "La pasión de Cristo".
Sobre el rodaje, que duró ocho meses (el doble de lo previsto), reconoció que "es la película más física que yo haya visto en lo que concierne a la resistencia".
En ella participaron cientos de extras, 300 maquilladores, pero lo más duro fue rodar en la selva, ya que perdieron al menos un mes por la lluvia, además de sufrir el calor y el peligro de los animales.
"Tuvimos que tener cuidado con las serpientes, bichos y garrapatas", dijo Gibson, que admitió que tuvo problemas con la comida, que le forzaron a ausentarse un par de días por enfermedad.
"La gente local tiene una inmunidad natural. Pero cuando llegas ahí al principio y te comes una tortilla, sientes en el estómago que hay cosas que no habías previsto", indicó.
Sobre sus planes futuros, el director de "Braveheart" (Corazón valiente) dijo que prefiere volver a dirigir antes que actuar y que su próxima película "será en inglés... para variar".
Gibson asistió el lunes a una función privada de "Apocalypto" en la capital mexicana, donde la cinta se estrenará el jueves 25 de enero.
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