 Correa asume como presidente de Ecuador
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QUITO (AFP) -
El economista Rafael Correa juró este lunes como nuevo presidente de Ecuador para el período 2007-2011 ante un Congreso dividido que él planea sustituir a través de una Asamblea Constituyente que elaborará una nueva Carta Política de corte socialista.
"Juro ante Dios y el pueblo ecuatoriano cumplir el mandato que me otorgó la ciudadanía el 26 de noviembre", declaró el nuevo gobernante con la mano derecha en alto.
Correa, un economista de 43 años, asumió como el decimotercer mandatario desde el retorno de la democracia en Ecuador en 1979 ante el jefe del Congreso, el derechista Jorge Cevallos.
En la última década ninguno de los tres presidentes elegidos pudo terminar su mandato, presionados por revueltas populares que culminaron con su destitución en el Congreso.
Al acto de este lunes asistieron un centenar de delegaciones extranjeras, con once presidentes, entre ellos los de Bolivia, Venezuela, Chile, Brasil, Nicaragua y Uruguay, además del iraní Mahmud Ahmadinejad.
El jefe de Estado, partidario del nuevo socialismo que impulsa Chávez, prometió en campaña una "revolución rápida, profunda y radical" que sepulte el modelo neoliberal que a su juicio arruinó al primer exportador mundial de banano y quinto productor sudamericano de petróleo.
Correa quiere allanar el camino hacia un nuevo modelo político, económico y social a través de una Asamblea Constituyente con plenos poderes, que prevé impulsar este mismo lunes mediante la convocatoria a una consulta popular.
El nuevo gobierno preguntará a la ciudadanía sobre una Asamblea que modifique la Carta Política de 1998 sin la autorización del Congreso, un procedimiento ilegal según varios juristas, que promete crispar las relaciones entre los poderes Ejecutivo y Legislativo.
"No hemos claudicado, no hemos reconocido que tengamos que pedirle permiso al Congreso. Lo único que he cedido hacer es que en el decreto (de convocatoria a una consulta popular) pondré envíese al Congreso para su conocimiento, no para pedirle autorización", explicó Correa el domingo.
El mandatario hizo la aclaración luego de que el jueves el destituido ex gobernante Lucio Gutiérrez abandonó las filas opositoras creando una mayoría parlamentaria favorable a la Asamblea, que en principio rechazaba.
Gutiérrez, líder de la segunda fuerza legislativa -el partido Sociedad Patriótica-, condicionó su apoyo, sin embargo, a que Correa cite la consulta popular sobre la Constituyente con el aval del Legislativo.
En la víspera de la posesión, Correa fue investido simbólicamente por los indígenas de Ecuador, que por primera vez entregaron su bastón de mando a un mandatario electo.
El economista asistió al poblado andino de Zumbahua en compañía de Chávez y el boliviano Evo Morales, quienes le dieron la bienvenida como nuevo socio del grupo de mandatarios de izquierda en la región.
Correa proclamó el surgimiento de una "América Latina socialista del siglo XXI", acuñando el nombre con que el mandatario venezolano bautizó la nueva fase de su revolución bolivariana.
"Como un milagro se han derrumbado los gobiernos serviles, las democracias de plastilina, el modelo neoliberal, y ha empezado a surgir la América Latina altiva, libre, soberana, justa y socialista del siglo XXI", destacó.
Además de la Asamblea, su principal promesa de campaña, Correa ha anunciado que revisará el pago de la deuda externa de 10.328 millones de dólares (25,3% del PIB) sin excluir una moratoria, así como los contratos con las petroleras extranjeras, ya golpeadas por la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia.
Igualmente, excluirá a Ecuador de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y finalizará, en 2009, el acuerdo por el cual Washington opera desde un puerto ecuatoriano su principal base antidrogas en el Pacífico.
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