 Flamante presidente ecuatoriano Rafael Correa
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QUITO (AFP) -
El presidente de Ecuador, el izquierdista Rafael Correa, convocó para el 18 de marzo una consulta popular sobre una Asamblea Constituyente con plenos poderes que modifique la Carta Política de 1998, siguiendo la ruta del nuevo socialismo trazada por Venezuela.
En el primer acto de gobierno, Correa formalizó su principal promesa de campaña durante un acto multitudinario en la ciudad Mitad del Mundo, en las afueras de Quito, al que asistieron los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Venezuela, Hugo Chávez.
"Dijimos que iba a ser el segundo decreto y aquí está. Jamás hemos estado jugando, y ¡cuidado!, no hagan caso a los agoreros del desastre, no hemos cedido un milímetro, estamos ordenando al Tribunal Supremo Electoral la consulta y enviando al conocimiento del Congreso para evitar más confrontaciones", señaló.
El decreto por el cual se cita a la consulta consta de cuatro puntos, incluida la pregunta del mecanismo: ¿aprueba usted que se convoque e instale una Asamblea Constituyente con plenos poderes para que transforme el marco institucional del Estado y elabore una nueva Constitución?
La convocatoria será remitida al Congreso "para su conocimiento", pero no para que la autorice, lo que fue considerado ilegal de antemano por la oposición, que asegura que la consulta debe ser avalada por el Legislativo.
Antes de firmar la ordenanza el mandatario, de 43 años, señaló que el país requiere de una nueva Constitución que lo "prepare para el siglo XXI" dentro de lo que ha llamado el "nuevo socialismo", que pregona su amigo el mandatario venezolano Hugo Chávez.
"América Latina y Ecuador no están viviendo una época de cambios, están viviendo un verdadero cambio de época. El momento histórico de la patria y de todo el continente exige una nueva Constitución", insistió ante un centenar de delegaciones internacionales, incluidos once jefes de Estado.
El domingo Correa anticipó que el texto de la consulta sería enviado al TSE sin el aval del Congreso, reacio a una Asamblea que pueda sustituirlo y liderado por el partido de derecha de su oponente el millonario Alvaro Noboa.
Chávez y Morales apoyaron el domingo el plan de reforma durante una ceremonia en que Correa fue investido simbólicamente por los indígenas.
"El camino es la Constituyente", declaró Chávez, anunciando que Venezuela asistirá a Ecuador en todo lo que requiera el gobierno de Correa, a quien el presidente del Congreso, el derechista Jorge Cevallos, acusa de querer convertirse en un "emperador al estilo Napoleón".
Indiferente a las críticas, el nuevo mandatario aseguró que no negociará su propuesta de Asamblea con los diputados.
"No negociaré con nadie la dignidad de la patria. La patria ya no está en venta. El oprobio del pasado histórico, con la venta de la bandera o pactos que canjeaban votos por prebendas, ha terminado para siempre", advirtió.
El mandatario ratificó su posición luego que el jueves el destituido ex gobernante Lucio Gutiérrez abandonó las filas opositoras creando una mayoría parlamentaria favorable a la Asamblea, que en principio rechazaba.
Gutiérrez, líder de la segunda fuerza legislativa -el Partido Sociedad Patriótica (PSP)-, condicionó su apoyo, sin embargo, a que Correa cite la consulta popular sobre la Constituyente con el aval del Legislativo.
Correa aclaró que el apoyo del ex mandatario no es resultado de un acuerdo con su gobierno y dijo que jamás confiará en "un traidor", "en un lobo disfrazado de oveja", lo que podría obligar a Gutiérrez a reconsiderar su postura, según líderes del PSP.
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