 Primer ministro británico, Tony Blair
(AFP)
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LONDRES (AFP) -
Acusado de crímenes de guerra en Irak, el jefe del Gobierno británico Tony Blair se sienta en el banquillo ante el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, en un filme futurista que transmite este lunes el canal More4 de la televisión británica.
"El juicio de Tony Blair" se sitúa en 2010, cuando Blair ya se retiró de la jefatura del Gobierno británico y quien ocupa su lugar es el actual ministro de Finanzas, Gordon Brown.
En Estados Unidos, Hillary Clinton es presidenta, Arnold Schwarzenegger es secretario general de Naciones Unidas y el actual jefe de la Casa Blanca, George W. Bush, está en un centro de rehabilitación, tras ser hallado en estado de coma en su rancho.
Londres ha sufrido para entonces su cuarto ataque terrorista, Estados Unidos e Israel han bombardeado Irán e Irak sigue aún sumido en la guerra.
El filme, de 90 minutos, comienza con los últimos días de Blair en el poder. En las primeras escenas, el futuro ex primer ministro dicta sus memorias a su secretaria.
Interpretado por el actor británico Robert Lindsay, Blair está tan obsesionado por su legado histórico que no se ha dado cuenta de la campaña de Naciones Unidas para acusarlo por crímenes de guerra en Irak.
Pero cuando sus editores rechazan sus memorias y la nueva administración estadounidense muestra su desagrado hacia el ex gobernante británico, todos sus mecanismos de autojustificación empiezan a resquebrajarse.
Traicionado por Gordon Brown y extraditado a La Haya, Blair entra en un ciclo de culpa, psicosis y locura.
"Vas a necesitar un buen equipo legal...¿Qué te parece la gente que defendió a Pinochet?", le dice en otra secuencia su esposa, la abogada Cherie Blair.
Los críticos que han visto el filme remarcan la magnífica actuación de Lindsay, que interpretó antes a "Ricardo III" para la Royal Shakespeare Company.
"Siento que Blair es un hombre enjaulado", opinó Lindsay en varias entrevistas antes de la divulgación del filme.
"Al ver las imágenes terribles de Irak, Afganistán y Líbano, yo sospecho que en algún momento, cuando va a su casa por la noche y sus hijos están ya en cama, Blair debe decirse: 'Dios mío, qué he hecho?'", agrega Lindsay, que se dice "decepcionado" por la política.
Otra de las secuencias más comentadas por los que ya vieron la película es una reunión de Blair con el embajador de Estados Unidos, que señala al ex primer ministro que Washington nunca reconoció el tribunal internacional de La Haya, pero Londres sí lo hizo.
"Usted cae bajo su jurisdicción, y nosotros no. Vamos a tener que decir algunas cosas desagradables sobre usted", dijo a Blair el diplomático. "Pero quiero que sepa que no lo pensamos", añadió.
Downing Street se ha abstenido de hacer cualquier comentario sobre el programa del canal More4, que produjo hace unos meses el controvertido filme "Muerte de un presidente", sobre el hipotético asesinato de Bush en Chicago en 2007, que recibió un disparo durante una protesta contra la guerra.
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