 El presidente de Sharp, Katsuhiko Machida
(AFP)
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TOKIO (AFP) -
El grupo electrónico japonés Sharp anunció este viernes su intención de potenciar la producción de pantallas planas de televisión con dos nuevas fábricas, en México y Japón, ante una demanda mundial que supera todas las expectativas.
Sharp construirá una fábrica en México por un valor de unos 67 millones de dólares (unos 51 millones de euros) para producir pantallas planas de televisión LCD para el mercado de América del Norte.
Las instalaciones se ubicarán en la Baja California y estarán operativas a partir de julio, con una producción mensual de 200.000 pantallas "para hacer frente a la enorme demanda" de este tipo de aparatos en América del Norte, explicó la empresa en un comunicado.
La segunda fábrica tendrá un coste de 1.660 millones de dólares (unos 1.200 millones de euros) y se integrará en el complejo industrial que el grupo tiene ya en la localidad de Kameyama. Con la nueva instalación, el grupo espera producir 60.000 pantallas planas al mes en Japón, cifra que se elevará a las 90.000 mensuales en 2008.
La fuerte demanda de pantallas planas de televisión permitirá que Sharp aumente sus ventas en un 10%, en el ejercicio fiscal que terminará en marzo de 2008, según previsiones de la compañía. Sharp espera que la demanda mundial de pantallas planas pase de los 45 millones de unidades actuales a 68 millones de unidades en marzo de 2008.
La compañía espera vender nueve millones de unidades LCD en el ejercicio hasta marzo 2008, 40% de las cuales corresponderán a pantallas grandes, afirmó el presidente de Sharp. Sharp se ha centrado en la producción de pantallas planas de cristal líquido mientras que su rival, Matsushita Electric Industrial Co., el gigante al que pertenece la marca Panasonic, se centra en pantallas de plasma.
Matsushita declaró el miércoles que construirá la fábrica más grande del mundo de pantallas planas de televisión al plasma con un coste de 2.350 millones de dólares (unos 1.816 millones de euros) para hacer frente a la creciente demanda mundial.
Las compañías japonesas y sus competidores extranjeros se disputan el mercado de las pantallas planas, que los consumidores de todo el mundo adquieren cada vez más para reemplazar a sus aparatos tradicionales.
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