 Tormenta en el Mar del Norte
(AFP)
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DUBLIN (AFP) -
Dos muertos y ocho desaparecidos provocó la violenta tempestad que el viernes seguía azotando el norte de Europa, donde los equipos de socorro remolcaron un barco a la deriva con 94 personas a bordo.
El buque "Orelia", a la deriva desde el jueves a medianoche, tras quedarse sin motor principal, "logró ser remolcado a puerto", indicó una portavoz de la agencia nacional de guardacostas.
Los guardacostas dieron la alarma a las 23H15 GMT del jueves, cuando el "Orelia" se encontraba a unas 115 millas al noreste de la costa de Aberdeen (Escocia).
Una embarcación de asistencia, la "Pacific Blade", llegó al lugar el viernes por la mañana.
Durante la madrugada del viernes, otro buque de carga a la deriva, el "Vindo", que transporta 4.200 toneladas de fertilizantes, pasó cerca de una plataforma de extracción de gas.
Vientos de fuerza 10 (102 km/h) en la escala de Beaufort forzaron el cierre momentáneo del puerto inglés de Douvres, perturbando el tráfico marítimo entre Francia e Inglaterra.
La intensidad del viento provocó igualmente el jueves la muerte de un hombre cuando un árbol cayó encima de su coche mientras circulaba por Somerset (suroeste de Inglaterra).
En Bélgica, un hombre murió en un accidente de tránsito al perder el control de su coche por el viento, de hasta 100km/h en algunas partes del país, indicó la policía.
Además, un barco pesquero irlandés con cinco personas a bordo --cuatro irlandeses y un ucraniano-- se encuentra en paradero desconocido desde el miércoles por la tarde en Dunmore East (costa sureste de Irlanda).
Según las primeras hipótesis, la embarcación podría haberse hundido frente a la costa del sudeste irlandés debido a los violentos vientos, informaron los guardacostas.
En Francia, los servicios meteorológicos emitieron una alerta naranja, de riesgo medio, para el norte de país por causa del viento, de entre 100 y 120 km/h.
El tiempo perturbó también el tráfico aéreo en el aeropuerto internacional de Amsterdam-Schiphol, donde se registraron importantes retrasos.
En Apeldoorn (norte), una parte del techo del museo de la policía de Holanda se lo llevó el viento mientras que diversas colecciones de valor histórico han sido cubiertas con una lona como remedio de urgencia para resguardarlas de las inclemencias.
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