 Frontera entre Colombia y Ecuador
(AFP)
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QUITO (AFP) -
Una avioneta colombiana que fumiga cultivos ilícitos en la frontera con Ecuador "cruzó" al espacio aéreo ecuatoriano, pero sin que sea de manera "intencional", expresó este viernes el ministro de Defensa de Quito, general (r) Marcelo Delgado.
"Sí, efectivamente así es", dijo el funcionario luego que una ONG de derechos humanos denunciara que una cuadrilla de aviones colombianos violó el pasado lunes el espacio aéreo ecuatoriano durante una operación antinarcóticos en la frontera.
"Pero no hay un sobrepasamiento intencional del territorio ecuatoriano", declaró Delgado al canal de televisión Ecuavisa, y agregó que "así está registrado en los radares, hay un trazo en donde una de las avionetas al hacer el giro para retornar a su territorio sobrepasa ligeramente el límite político internacional".
"Los helicópteros (que escoltan a las avionetas dedicadas a las aspersiones) no lo hicieron, fue la aeronave de fumigación", señaló.
Mientras, el canciller Francisco Carrión dijo a Radio Quito que "recibiré oficialmente la información y reaccionaré como corresponda".
Sostuvo que "no me extraña" que el aparato colombiano haya ingresado al espacio aéreo ecuatoriano en la selva de la Amazonia debido a que "la frontera en esa zona es tan compleja, no es una línea recta, es una línea que forma giros, meandros".
"Resulta muy difícil que una avioneta que vuela en línea recta y puede hacer giros no pronunciados, pueda seguir estrictamente la linea de frontera".
Delgado enfatizó, a su vez, que "al hacer el giro para retornar a su territorio la aeronave colombiana efectivamente cruzó el límite político internacional, un asunto que no es aceptable, pero es explicable desde el punto de vista técnico".
Según Aidé Peralta, de la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos (CEDHU), la incursión se produjo en Pueblo Nuevo, un caserío fronterizo ubicado en la margen ecuatoriana del río San Miguel, donde habitantes avistaron el sobrevuelo de siete aparatos colombianos que realizan fumigaciones de plantíos de coca.
La ONG ventiló la denuncia en momentos en que Colombia y Ecuador afrontan un deterioro en sus relaciones diplomáticas a raíz de la reanudación de las aspersiones en la frontera, a las que Quito se opone aduciendo graves perjuicios para el ecosistema y la salud humana.
El gobierno saliente de Alfredo Palacio, molesto por considerar las fumigaciones un acto hostil e inamistoso que enturbia las relaciones, retiró temporalmente a su embajador en Bogotá la segunda semana de diciembre.
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