Búsqueda
Avanzada
Lunes 08 de enero, 2007
San José, Costa Rica.

  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Campeonato 2006-2007
Vuelta Ciclística a Costa Rica
Especial: 2006 en fotos

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Xpresiones
Chats
Foros
Obituario

Ocio y Cultura
En detalle
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Calendario 2007

Especiales Noticiosos
Nueva ley de Migración
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Conferencia mundial sobre sida 2006
Mundial 2006
Elecciones 2006
Especial Escogiendo Escuela
Listado Completo

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna del Idioma

  Documentos
Leyes
Informes

Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo

Quiénes somos
Teléfonos, fax y direcciones de La Nación
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Opinión:

Foto Principal: 193092
/LA NACIÓN

Repensar leyes


Jorge Arroyo
setter@racsa.co.cr
Dramaturgo

Se legisla para mejorar las relaciones entre los seres humanos, y no para entrabarlas, pero sobre las leyes debe privar el sentido común. En Costa Rica nos apuramos a invertir la fórmula, nos ahogamos en un océano de leyes con un centímetro de profundidad en su aplicación por vías de la razón, y muchas veces nuestro sistema legal coarta la acción ciudadana positiva, o facilita excusas para que inmorales se guarezcan bajo cuestionables interpretaciones.

Un país lo delinean quienes redactan sus leyes, pero lo conforman quienes las entienden como referencia y no como mordazas ni ataduras; es decir, aquellos que en el espíritu legal hallan una herramienta para fortalecer sus obligaciones particulares y sociales, y no para eludirlas.

Hecha la ley, hecha la trampa, dicen, y se ve razonable si la ley obstaculiza y la trampa apura bondades para el común. Es sensato acatar las leyes, mas en ciertos casos es de sabios romperlas con tino, ética y principios. Si el norte es noble, las leyes no deben ser inmutables, sino un consejo para el bienestar social.

Reevaluar el corpus legal del país es una asignatura pendiente, especialmente para la generación que ahora asume el mando. Esta labor es individual y colectiva, y en la Asamblea Legislativa podría empezar el acto de contrición.

Sala de Redacción
Latinoamérica Ya
Mundo Ya
Deportes Ya
Gente Ya
Nuevas Tecnologías


Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo


Suplemento inmobiliario M
Suplemento Autos 2007
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Obituario
Diario Oficial La Gaceta