 Ashley en su casa, en una de las fotografías publicadas por sus padres en su página 'web'.
(AFP/HO)
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LOS ÁNGELES (AFP) -
Los padres de una niña estadounidense discapacitada defendieron su decisión de aprobar un tratamiento médico para detener su crecimiento para que su cuerpo sea el de una niña por el resto de su vida.
La menor, de nueve años, Ashley, del Estado de Washington (noroeste), nació con una extraña condición cerebral conocida como encefalopatía estática, que la dejó permanentemente con el estado mental de un bebé de tres meses.
Los padres de Ashley, que se describen como profesionales con educación universitaria, aseguran haber buscado un tratamiento para su hija que alivie su condición física mientras madure.
"La llamamos nuestro Ángel Almohada porque es muy dulce y se queda donde uno la deja, normalmente sobre una almohada", afirmaron los padres -que se mantienen en el anonimato- en su sitio 'web' (http://ashleytreatment.spaces.live.com/blog).
Tras consultar con médicos del Children's Hospital de Seattle, los padres de Ashley accedieron a probar una serie de procedimientos, incluyendo una histerectomía.
Además, la niña ha recibido grandes dosis de estrógenos para acelerar la soldadura de los huesos del cráneo y así limitar su crecimiento.
Los padres de la niña aseguran que el procedimiento, llevado a cabo en 2004, permitirá a su hija recostarse con mayor comodidad mientas crece, ayudándole a prevenir condiciones comunes a pacientes postrados, como llagas.
"Como resultado de esto continuaremos disfrutando de cargarla en nuestros brazos y Ashley podrá ser movida y podrá viajar más seguido en lugar de estar echada en su cama viendo televisión o el techo todo el día", escribieron sus padres el 3 de enero en su sitio 'web', donde publicaron fotos de la niña.
Grupos religiosos han criticado el tratamiento como eugenésico, por lo que los padres de la niña se han defendido. "Algunas preguntas sobre cómo Dios vería este tratamiento", escribieron en su sitio 'web'. "El Dios que conocemos quiere que Ashley tenga una buena calidad de vida".
El procedimiento también dividió a la opinión médica cuando organizaciones de discapacitados en Estados Unidos expresaron su inquietud.
Los médicos de Ashley defienden el tratamiento, argumentando que le da a los padres de la niña una mayor capacidad para cuidar de ella.
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