 Encuentran en Madrid el cuerpo de Estacio
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MADRID (AFP) -
El gobierno socialista español iniciará esta semana una ronda de consultas con el resto de partidos para intentar recuperar la unidad frente al terrorismo, tras el atentado mortal perpetrado por ETA en Madrid, que hizo pedazos los esfuerzos para acabar con el conflicto vasco.
Incluso el rey Juan Carlos abogó por la "unidad" nacional frente a la violencia terrorista, después de nueve meses de "proceso de paz", iniciado por el presidente del gobierno a partir de un alto el fuego permanente de ETA, duramente criticado por la principal formación de la oposición, el Partido Popular (PP, derecha).
Para poner fin a las incertidumbres, José Luis Rodríguez Zapatero dijo el sábado que la acción mortal de ETA había puesto el "punto final" al actual proceso de paz.
El presidente del gobierno eligió tomar el rumbo de la opinión pública que, en su gran mayoría --según un sondeo publicado el domingo por El Mundo-- es favorable a una suspensión definitiva o bien la suspensión de las negociaciones con ETA mientras el grupo independentista no renuncie a las armas.
Rodríguez Zapatero se explicará ante el parlamento dentro de unos diez días sobre la espinosa cuestión después de una serie de consultas que realizará, martes y miércoles, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, con los jefes de los grupos parlamentarios.
La finalidad de esos contactos, según escribió el domingo El País, diario próximo al partido socialista, es que el gobierno pueda reanudar la ruta del "diálogo" con el PP sobre la cuestión vasca.
El otro objetivo fijado por el ejecutivo es de acercarse al principal partido vasco, el Partido Nacionalista Vasco (PNV), que hasta ahora se mantuvo algo apartado de los esfuerzos de Madrid para hallar un final negociado del conflicto vasco.
Este partido nacionalista moderado de centro derecha, que dirige el gobierno autónomo vasco, constituirá un elemento esencial en la nueva estrategia del Partido socialista obrero español (PSOE), estimó El País.
El objetivo para las autoridades españolas sería, con el apoyo del PNV, "empujar a la izquierda abertzale a condenar la violencia y aislar a los terroristas", después del atentado con víctimas mortales que suscitó un "gran malestar" en gran parte de los ambientes independentistas, según el diario.
La ausencia de un aviso previo a la ruptura del alto el fuego, contrariamente a lo que sucedió en las anteriores treguas de ETA de 1989 y 1999, sorprendió e impactó a numeroso militantes independentistas.
El poder socialista estará muy atento esta semana a cualquier tipo de comunicación por parte de ETA sobre su gesto y su estrategia futura.
El grupo armado, responsable de la muerte de unas 850 personas en 38 años de lucha armada, guarda el más absoluto silencio desde el atentado que causó dos muertos, ecuatorianos.
Según el Diario Vasco, el gobierno socialista y la mayoría de los partidos vascos están "persuadidos" que la dirección de ETA cambió desde el anuncio, en marzo, de un "alto el fuego permanente" y del inicio del proceso de paz.
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