 Manifestación de apoyo a Abas
(AFP)
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GAZA (AFP) -
El presidente palestino, Mahmud Abas, acentuó este domingo la presión sobre Hamas al mostrar su determinación a celebrar elecciones anticipadas, pese a la oposición de este movimiento islamista en el gobierno, un día después de declarar "ilegal" una fuerza armada controlada por éste.
Las declaraciones de Abas, consideradas por los analistas como un nuevo pulso con Hamas, acrecientan el temor de un aumento de la violencia en la franja de Gaza entre los partidarios de Fatah, el movimiento del presidente palestino, y de Hamas.
"No me echaré atrás en la celebración de elecciones legislativas y presidenciales anticipadas", dijo Abas en una reunión de Fatah a puerta cerrada en Belén, según las declaraciones citadas por Eissa Qaraqaa, un responsable del movimiento del presidente palestino que asistió al encuentro.
"Este proyecto no es una táctica. Todas las vías están cerradas para formar un gobierno de unidad nacional y no queda otra opción que las elecciones", añadió antes de pedir a todos los miembros de Fatah que se preparen para estos comicios.
Abas no ha anunciado todavía una fecha para la celebración de estas elecciones, que convocó el 16 de diciembre de 2006 tras el fracaso de las conversaciones con Hamas, actualmente en el ejecutivo palestino, para formar un gobierno de unidad nacional.
El movimiento islamista rechazó entonces el anuncio de comicios, que calificó de "golpe de Estado" y produjo un aumento de los actos de violencia entre ambos movimientos, frecuentes desde que Hamas ganó las elecciones legislativas de enero de 2006.
El temor a un enfrentamiento de envergadura entre Hamas y Fatah se reavivó este domingo tras la decisión del sábado de Abas de declarar "ilegal" la Fuerza armada Ejecutiva de Hamas, si no se integra en el aparato palestino de seguridad ya existente.
El movimiento islamista decidió crear su propia fuerza de seguridad tras hacerse cargo del gobierno, en marzo de 2006, para contrarrestar el poder de Fatah dentro de los órganos de la seguridad palestina.
La llamada Fuerza Ejecutiva está compuesta actualmente por unos 5.500 hombres y se halla bajo el control del Ministerio del Interior.
Ahora, como respuesta a la amenaza de Abas de convertirla en "ilegal", sus mandos han decidido aumentar sus efectivos hasta los 12.000 hombres.
En este clima de tensión creciente, una serie de voces se dejaron oír este domingo pidiendo una mejoría en las relaciones interpalestinas.
Una "guerra civil" palestina "claramente sería una tragedia" para ese pueblo, para Israel y para la paz en Oriente Próximo, aseguró este domingo el viceprimer ministro israelí, Simon Peres, antes de la reunión semanal del gobierno del Estado hebreo.
"Ambas partes (palestina e israelí) intentan impedir una guerra civil pero no estoy seguro (de que los palestinos) controlen totalmente sus fuerzas", añadió Peres.
Asimismo, unos 400 palestinos se manifestaron en Naplusa, en el norte de Cisjordania, contra la violencia interpalestina de los últimos cinco días, que dejó 16 muertos en la franja de Gaza.
Mientras tanto, continuaba la inquietud por la suerte del fotógrafo peruano de la Agencia France Presse (AFP) Jaime Rázuri, secuestrado el lunes en la franja de Gaza.
Según fuentes de la seguridad palestinas, Rázuri, de 50 años, está en manos de un gran clan familiar en un barrio de la ciudad de Gaza.
Por el momento, ningún grupo ha reivindicado el secuestro del fotógrafo.
Asimismo, según fuentes concordantes de la seguridad palestina e israelí, el ejército del Estado hebreo arrestó en Naplusa a cuatro palestinos sospechosos de estar planificando un ataque suicida en Israel.
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