Búsqueda
Avanzada
Domingo 07 de enero, 2007
San José, Costa Rica.

  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Campeonato 2006-2007
Vuelta Ciclística a Costa Rica
Especial: 2006 en fotos

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Xpresiones
Chats
Foros
Obituario

Ocio y Cultura
En detalle
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Calendario 2007

Especiales Noticiosos
Nueva ley de Migración
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Conferencia mundial sobre sida 2006
Mundial 2006
Elecciones 2006
Especial Escogiendo Escuela
Listado Completo

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna del Idioma

  Otros formatos
nacion.com en su PDA
nacion.com en el celular
nacion.com en formato
Noticias por e-mail

Quiénes somos
Teléfonos, fax y direcciones de La Nación
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Aldea Global:

Foto Principal: 1466565
Mientras la noche avanza en la capital, La Vasconia (avenida 1, calles 3 y 5) tienta al transeúnte con su menú y fotografías.
Marvin Caravaca
Investigación histórica del arquitecto Andrés Fernández

Cantinas tradicionales aún sobreviven en San José

Están en esquinas. No tienen música alta, pero sí buenas bocas y fina atención
Son un importante espacio para socializarse y discutir ideas, dice el experto

Doriam Díaz
ddiaz@nacion.com

En la ciudad de San José aún se puede encontrar ejemplares de una especie urbana en vías de extinción: las cantinas tradicionales y llenas de historia.

Se trata de lugares que no se han dejado seducir por el karaoke, las bailarinas curvilíneas de ombligos al viento ni los equipos de sonido a todo volumen.

Son espacios donde se prometen ricas bocas y fina atención; donde la música es un murmullo que acompaña la conversación; donde no impera la oscuridad y donde el visitante encuentra varios ambientes –el de la barra, las mesas y, hasta hace poco, el de los reservados–.

Además

-¿Esquina? Un buen sitio para el negocio y para los mirones

-Vida entre bocas, tragos y clientes

Además, buena parte de las cantinas tradicionales que más historia tienen en la capital se encuentra en las esquinas, como, por ejemplo, la Buenos Aires (barrio Escalante), la Marinita (barrio Amón) y el bar Morazán (centro de San José).

Sus características son determinadas por una investigación histórica realizada por el arquitecto Andrés Fernández.

Foto Flotante: 1467066
La cantina Ballestero posee la más curiosa estantería, donde se encuentran desde jarras hasta santos.

A fines del año pasado, su trabajo dio pie a varios recorridos llamados San José en sus cantinas en el Estrecho dudoso –gran evento de artes visuales que comenzó en diciembre y acabará en febrero–.

Pronto estará listo un libro acerca del tema con el mismo nombre de los recorridos.

Entre taquillas y cantinas. Las cantinas son herederas de una historia ligada al licor. Son hijas de las taquillas, espacio donde se vendió el aguardiente durante la Colonia.

Foto Flotante: 1467067
El bar Buenos Aires está en barrio Escalante (entre avenida 9 y la calle 23), a un costado de la iglesia Santa Teresita.

Sin embargo, las cantinas nacen con la vida republicana costarricense cuando el gobierno establece las patentes y el municipio ordena su ubicación urbana.

“En aquella época, quien tenía dinero para vender los productos de la canasta básica es el mismo que vendía licor. ¿Cuál licor? Frente al licor del conquistador, que es el vino, y el del conquistado, que es la chicha, el licor del campesino, del liberto y del mestizo es el guaro”, detalla Fernández.

Pulularon cantinas en las siete antiguas entradas a San José, aquellos pasos por los cuales los ríos se podían pasar fácilmente con carretas de bueyes o bestias (caballos y mulas).

Foto Flotante: 1466544
La cantina Buenos Aires es muy tradicional y es frecuentada por abogados, artistas, catedráticos, médicos y otros profesionales.
Marvin Caravaca

¿Por qué había allí más cantinas? Las carretas podían entrar a la ciudad después de las 6 a. m. pues, antes de esa hora, generaban disturbios en el sueño de los josefinos debido al escándalo que hacían a su paso por las calles de piedra.

Mientras llegaba la hora de entrar a San José, los carreteros esperaban en la cantina, que abría a las 4 a. m.

Por ejemplo, la Buenos Aires está en una edificación de unos 100 años y se ubica en la entrada a San José del sector nordeste.

Diferentes a los bares. Aún sobreviven cantinas que son herederas de esa historia y conservan las características de las tradicionales.

Foto Flotante: 1466553
En el bar La Flota no necesita preguntar: solo eche un ojo al cartel.
Marvin Caravaca

Aunque todas tienen rótulo de bar, estas cantinas pueden identificarse porque no son sitios oscuros, la música apenas se escucha, tienen una barra y un espacio para mesas, y sirven buenas bocas.

Además, el cliente habitual recibe un trato personalizado por parte de cantinero y sus ayudantes.

Estos espacios han sido lugar no solo de socialización, sino también de debate de ideas.

Foto Flotante: 1467064
El Morazán, abierto desde 1897, fue la última cantina que tuvo reservados.

“Estudiar las cantinas no es una cuestión frívola. Dejando los prejuicios, las cantinas son un espacio fundamental en la construcción de la democracia pues han permitido la discusión de las ideas desde la época de los liberales en el siglo XIX”, dijo Fernández.

Además, en las cantinas no hay ricos ni pobres, ni intelectuales ni ignorantes. “ Es un espacio de socialización donde no hay clases sociales. En una cantina, todos somos iguales”, agregó el arquitecto.

Actualmente, el surgimiento de nuevos espacios de socialización y venta de licor ha provocado la rápida desaparición de las cantinas o que algunas, como El Castillo, adopten el karaoke para no morir.

“Las cantinas son una dinámica muy nuestra. No se encuentran en otras partes de Centroamérica, pero son una especie en vías de extinción”, concluyó Fernández.

Foto Flotante: 1467069
El Castillo está en una edificación de finales del siglo XIX, la cual se halla en otra de las entradas de la ciudad.

Foto Flotante: 1467068
El bar La Flota es la última cantina que queda sobre la avenida central de San José.

Foto Flotante: 1467071
La Bohemia es una cantina que abrió en 1936 y posee la barra más grande de San José.

Foto Flotante: 1467065
El bar josefino La Marinita (calle 3, avenida 7) está en el histórico barrio Amón. Sus clientes dicen que vende la mejor boca de costillas de cerdo de la capital.
Fotografías Carlos González

¢900 a ¢3.000

Bocas. El precio de la gustada boca de chicharrón varía según el tamaño –ya sea un platito o una canasta– y del lugar

Sala de Redacción
Latinoamérica Ya
Mundo Ya
Deportes Ya
Gente Ya
Nuevas Tecnologías


Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo


Suplemento inmobiliario M
Suplemento Autos 2007
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Obituario
Diario Oficial La Gaceta