Disputas por festejos vienen desde el año 2002 Hárold Brenes Z. hbrenes@nacion.com
Desde el 2002, los enfrentamientos entre la Asociación Cívica Palmareña y la Asociación Palmareña para la Recuperación del Ambiente (APRA) se han vuelto una constante en este cantón.
Ese año no fue la excepción y APRA presentó recursos administrativos y judiciales aduciendo perjuicios ambientales.
En el año 2004 la Asociación tuvo que cancelar ¢1 millón como indemnización por el ruido generado durante las fiestas del 2003.
Álvaro Sagot, director ejecutivo de APRA, presentó un recurso de amparo luego de mediciones sónicas hechas por el Ministerio de Salud, donde se señalan altos niveles de sonido.
Para febrero del 2005 APRA solicitó prohibir el uso del campo ferial. De nuevo fundamentó su petición en un estudio de Salud que revela ruido excesivo.
De hecho, antes de la realización de las fiestas de ese año, la Sala IV ordenó la elaboración de un estudio de impacto, cosa que meses después volvió a solicitar la Setena y aún no se concluye.
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