 George W. Bush
(AFP)
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WASHINGTON (AFP) -
El presidente estadounidense George W. Bush prometió este miércoles revelar su nueva política para Irak en los próximos días, ante presiones de miembros de su propio partido republicano que se oponen a una guerra cada vez más impopular.
El mandatario previamente dijo estar considerando "todas las opciones", incluyendo un incremento temporal de tropas estadounidenses en Irak.
Bush escribió en una columna del diario Wall Street Journal de este miércoles, un día antes de que el partido demócrata asuma el control del Senado y de la Cámara de representantes, que sus prioridades son ganar la guerra en Irak y mantener la reducción tributaria aprobada en 2001 por el Congreso, en ese entonces de mayoría oficialista.
El partido republicano de Bush perdió el control del Congreso en las elecciones legislativas del 7 de noviembre, una derrota considerada una reacción contra la guerra en Irak.
Bush se reunirá este miércoles con altos funcionarios del gobierno, y luego dará declaraciones con su gabinete a las 10H25 locales (15H25 GMT).
"En los próximos días informaré a nuestra nación sobre una nueva estrategia para ayudar al pueblo iraquí a ganar el control de su seguridad y acelerar el día en que el gobierno iraquí tome un control total de sus asuntos", escribió Bush en la columna.
"Finalmente, los iraquíes deben resolver los asuntos más urgentes que enfrentan. Y no podemos hacerlo nosotros por ellos. Pero podemos ayudar a Irak a derrotar a los extremistas dentro y fuera de Irak, y podemos ayudar a proveer el espacio necesario para que este joven gobierno pueda cumplir con sus responsabilidades", agregó.
Si la democracia falla "y los extremistas prevalecen en Irak, entonces los enemigos de Estados Unidos serán más fuertes, más letales, y animados por nuestra derrota".
"Los líderes de ambos partidos entienden lo que implica esta lucha. Ahora tenemos la oportunidad de construir un consenso bipartidario para luchar y ganar la guerra", aseguró Bush.
Pero para lograr estas metas comunes, advirtió, "no podemos manejar la política como lo hacemos usualmente".
"Si el Congreso escoge aprobar leyes que son simplemente declaraciones políticas, habrá escogido un punto muerto", escribió Bush. "Si hay un acercamiento diferente, los próximos dos años pueden ser fructíferos para nuestra nación".
Bush se reunirá con los líderes del Congreso de ambos partidos el miércoles para sostener conversaciones informales sobre varios temas, con Irak encabezando la lista, aseguró un funcionario del gobierno el martes.
"Esperaría que el grupo discuta una serie de temas en relación al año que empieza, incluyendo a Irak", dijo el funcionario que pidió el anonimato.
Bush realizó consultas antes de dar un discurso, previsto para la próxima semana, en el que probablemente revele su nueva estrategia para Irak.
La polémica gira en estos momentos en torno a un eventual incremento del número de soldados.
La mayoría de demócratas, algunos influyentes republicanos, y el comandante de las fuerzas estadounidenses en Irak, general George Casey, han advertido en contra de expandir la presencia estadounidense en Irak.
El senador Chuck Hagel, número dos republicano en la Comisión de Relaciones Exteriores y un posible candidato para las elecciones presidenciales de 2008, rechazó esta medida como salida de "Alicia en el país de las maravillas", en referencia al cuento infantil del autor británico Lewis Carroll.
Tres senadores republicanos que postularán a la reelección en 2008, Norm Coleman de Minnesota, Susan Collins de Maine, y Gordon Smith de Oregon, también han criticado el envío de más tropas.
El senador republicano Richard Lugar, experto en política exterior, ha pedido a la Casa Blanca consultar el tema con los legisladores.
Lugar además pidió a Bush que se tome en serio las recomendaciones del grupo de estudios para Irak, conocido como la comisión Baker, que recomendó retirar la mayoría de las tropas de combate estadounidenses antes de marzo de 2008,
y aseguró apoyar el pedido del grupo de iniciar conversaciones con Irán y Siria.
Sin embargo, el senador John McCain, considerado como el principal candidato para la nominación republicana a las presidenciales de 2008, ha presionado un incremento de tropas.
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