 Trabajos de rescate en Barajas
(AFP)
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MADRID (AFP) -
Los equipos de rescate hallaron el miércoles los restos de uno de los dos ecuatorianos desaparecidos en el atentado cometido el sábado por ETA en el aeropuerto de Madrid, mientras el gobierno seguía a la espera de alguna reacción por parte del grupo independentista armado vasco.
"Los bomberos hallaron restos de Carlos Palate", uno de los dos ecuatorianos desaparecidos entre los escombros tras el estallido de la furgoneta-bomba, confirmó a la AFP el ministerio del Interior.
El ciudadano ecuatoriano es la primera víctima mortal de la organización armada vasca ETA desde su último atentado letal, en mayo de 2003.
Los bomberos continuaban buscando afanosamente el cuerpo de un segundo ecuatoriano, Diego Armando Estacio, también desaparecido tras el atentado del sábado.
Los restos de Carlos Alonso Palate, de 34 años, fueron hallados a las 18H45 (17H45 GMT) dentro de un coche sepultado por los escombros. Los bomberos intentan ahora llegar hasta el cuerpo, que descubrieron perforando los escombros, según una radio española.
El vehículo de Palate no ardió y se encontraba en el mismo lugar donde estaba aparcado, por lo que no fue desplazado por la onda expansiva causada por la explosión, según datos facilitados por el servicio de emergencias de Madrid.
Los dos ecuatorianos habían ido a buscar a amigos o familiares al aeropuerto y esperaron su llegada descansando en sus coches cuando explotó la furgoneta-bomba.
ETA decretó el 22 de marzo de 2006 un alto el fuego que dio lugar a la apertura de un proceso de paz con el gobierno español del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, oficialmente dado por "roto" el martes por el propio ejecutivo a raíz del brutal atentado.
Zapatero se reunió el miércoles por la tarde con los familiares del ecuatoriano fallecido y con los del que aún se encuentra desaparecido.
Por otra parte, un ciudadano uruguayo que debía volar a su país desde el aeropuerto de Madrid el día 30, cuando ETA cometió el atentado en Barajas, se encuentra desaparecido, denunció el miércoles su familia, que no logra localizarle, según los servicios de emergencia españoles.
Los familiares del supuesto desaparecido avisaron de ello a los servicios de emergencia del gobierno regional de Madrid, según la prensa española.
El Ayuntamiento de Madrid decretó un día de luto el jueves, cuando las banderas ondearán a media asta. Las autoridades también han instado a guardar unos minutos de silencio al mediodía para protestar contra el atentado de ETA.
En el sitio de la explosión -llamado "Zona Cero" por los diarios españoles, en referencia al "Ground Zero" de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York-, los bomberos se turnan, en una búsqueda exhaustiva, con la esperanza de encontrar huellas o rastros del segundo desaparecido.
ETA había anunciado la inminencia del atentado a través de tres llamadas telefónicas anónimas, dos a los servicios de emergencia del País Vasco y un tercero a los bomberos de Madrid, para evitar víctimas.
Pero, contrariamente a su costumbre, el grupo armado no anunció por adelantado la ruptura de su "alto el fuego permanente", declarado en marzo de 2006.
Tampoco ha realizado ningún tipo de comunicado, hasta el momento, sobre su acción en el aeropuerto de Madrid-Barajas.
Varios responsables de Batasuna, considerado el brazo político de ETA, insistieron el miércoles en que, según ellos, el proceso de paz no está "roto" y que ETA no dio por finalizada oficialmente su tregua.
Sin esperar ese anuncio oficial por parte etarra, el gobierno socialista español decretó oficialmente, el martes, el final del proceso de paz iniciado hace nueve meses, en respuesta a la intensa presión de la oposición conservadora para poner fin definitivamente al diálogo.
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