![]() |
Página Quince Diego Víquez | diego_viquez@hotmail.com |
Navidad
La conmovedora fragilidad humana de Dios hecho niño
Filósofo
José María: Faltan pocos días para hacer memoria de la noche del nacimiento de Jesús, el hijo de José y María (por eso te llamás así) y quiero contarte algunas cosas que aprendí de esa noche santa y que han marcado para siempre mi forma de ver, pensar y vivir en este mundo maravilloso en el que vivís desde hace apenas cinco meses.
Aprendí que la fuerza de Dios no descansaba en su poderoso señorío, sino en su conmovedora fragilidad humana de Dios hecho niño. Que aquella pelotita rosada (como vos a mi lado), arropada por el seno de aquella mujer niña, su madre, y llorando por el frío de la noche, dejó para siempre en el pasado la imagen terrible de aquel dios vengador.
Los predilectos de Dios. Aprendí, claramente, que entre los pobres y pequeños andan los predilectos de Dios. Que loco de amor por el hijo que le había nacido esa noche, en los primeros que pensó para comunicarles la noticia fue en sus amigos predilectos, los más pobres e ignorantes de su tiempo, los pastores.
Aprendí claramente que lo esencial nunca puede comprarse y raramente palparse, por eso quiso poner a su hijo en manos de los mejores papás que encontró, sin importarle nada más. El sabía que con los dos papás al lado de su hijo, todo sobraba: cuna, casa y ropa. De los demás se ocuparía precisamente ese José de corazón generoso, trabajador diario y protector amoroso, y esa María, toda juventud y energía, llena de vida y de silencios fecundos.
Ambos dotados de esa conmovedora fascinación por la vida diaria y por cómo vivirla de manera extraordinaria, de la que luego su Hijo nos hablaría en todas sus parábolas.
Aprendí que allí nació la causa por la que tu papá se levanta todos los días (aunque a veces no tenga ganas, porque quisiera quedarme a jugar con vos) y trata de poner su granito de arena para la construcción de una Tierra que se parezca más al Cielo.
El ser más maravilloso y libre. Allí, José María, nació Jesús, el ser humano más maravilloso y libre que ha pisado nuestro antiguo y nuevo planeta. Sus palabras, la fuerza de sus acciones, han inspirado las mejores vidas, que han surcado nuestra historia por más de dos mil años.
Delante de este portal, en vísperas de la noche santa,Chemita , solo le pido a nuestro Jesús que te haga un hombre de bien, que haga del Evangelio la lámpara que ilumine venturosamente todos tus días.
¡Feliz Navidad!
EN VELAJULIO RODRÍGUEZ |
EN GUARDIAJORGE GUARDIA |
AL GRANOEDGAR ESPINOZA |
OJO CRÍTICORODOLFO CERDAS |
ENFOQUEJORGE VARGAS |
POLÍGONOFERNANDO DURÁN |
| SERVICIOS |
|
En tu Celular |
|
En tu PDA |
|
Fax |
|
Horóscopo |
|
Cartelera de cine |
| | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | | ESTADOS FINANCIEROS DE LA NACIÓN | | ANÚNCIESE EN LA NACIÓN | | TARIFARIO DE LA NACIÓN | | TRABAJE EN LA NACIÓN |
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |
||||