![]() |
Julio Rodríguez | envela@nacion.com |
En Vela
El “Mensaje de Navidad 2007 y Año Nuevo 2008 de la Conferencia Episcopal de Nicaragua”, difundido esta semana, representa un diagnóstico justo y, por ello, ejemplar de la realidad económica, social, política y religiosa de Nicaragua.
Al decir justo y ejemplar, me refiero a su realismo, integralidad, densidad, claridad y respeto. Toca los temas más agudos de Nicaragua sin caer en la fácil tentación de la manipulación, sin confusión de intereses ni cálculo alguno entre la dimensión religiosa y la política, sin citas amañadas, sin pretensiones estigmatizadoras de los otros y disimulo de los malos ejemplos propios, con un respeto cabal del papel de cada uno de los actores de la sociedad civil, sin búsqueda ideológica de chivos expiatorios para justificar, desde fuera, las aberraciones de dentro; con apego a la trilogía del examen de conciencia, del dolor de los pecados y del propósito de enmienda, de propios y extraños, todo en un marco aleccionador de objetividad y lucidez, pero, a la vez, impregnado en un mensaje de esperanza, sin concesiones, donde la figura de Jesús –histórico y divino– (y no del Che Guevara) está tallada conforme a las mejores enseñanzas de la Iglesia (por ej., el reciente libro maravilloso “Jesús de Nazareth”, del papa Benedicto XVI) y no de la teología de la liberación o el anuncio de repúblicas socialistas…
El texto episcopal repasa las carestías de humanidad en el proceso político de Nicaragua, sin maldecir ni agraviar, con apego a la verdad, sin proclamar aquello de “haced lo que digo y no lo que hago”, invita a las soluciones concretas, a la libertad, la justicia y la solidaridad. En el campo político, uno de los más sensibles de Nicaragua, en vez de proclamas altisonantes, va en derechura a “la crisis institucional que ha surgido en torno a la instalación de los “consejos de participación ciudadana” y a “las consecuencias económicas” derivadas “de la línea política internacional que se está llevando a cabo, la inestabilidad… la poca tolerancia… y la desconfianza en el Poder Judicial”. En fin, defiende el sistema democrático con datos y hechos concretos.
Este mensaje contribuye, asimismo, a fijar la posición de la Iglesia nicaragüense ante el gobierno de Daniel Ortega, oscurecida por el viraje deplorable del cardenal Obando a favor del expresidente Alemán y, hasta hoy, del actual presidente. Este mensaje navideño señala el camino con transparencia, energía, independencia y respeto, tal como, en otro plano y otro tono, por la naturaleza y gravedad de las cosas, ha hecho la Conferencia Episcopal de Venezuela, frente a Hugo Chávez. Estos mensajes inspiran y, sin disociar, convocan, con los brazos abiertos, a la grey, sedienta de Dios y no de ideología, como es norma en los mensajes papales.
EN VELAJULIO RODRÍGUEZ |
EN GUARDIAJORGE GUARDIA |
AL GRANOEDGAR ESPINOZA |
OJO CRÍTICORODOLFO CERDAS |
ENFOQUEJORGE VARGAS |
POLÍGONOFERNANDO DURÁN |
| SERVICIOS |
|
En tu Celular |
|
En tu PDA |
|
Fax |
|
Horóscopo |
|
Cartelera de cine |
| | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | | ESTADOS FINANCIEROS DE LA NACIÓN | | ANÚNCIESE EN LA NACIÓN | | TARIFARIO DE LA NACIÓN | | TRABAJE EN LA NACIÓN |
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |
||||